viernes, 16 de junio de 2017

Rainer María Rilke, Espejos

“Espejos: jamás, a sabiendas, todavía se ha dicho / lo que en vuestra esencia sois” (Rilke)

Espejos: todavía no se ha descrito nunca
con certeza cuál es vuestra razón de ser.
Como con orificios diáfanos una criba,
vosotros estáis llenos de intersticios de tiempo.

Seguís dilapidando los salones vacíos
a la hora del crepúsculo, extensos como bosques...
Y la araña, cual ciervo con sus dieciséis puntas,
recorre y cruza vuestra inviolabilidad.

En ciertas ocasiones os llenáis de pinturas.
Algunas se diría que han entrado en vosotros,
otras las rechazáis con cierta timidez.

Pero la más hermosa se quedará hasta que
traspase las mejillas en vosotros guardadas
y se adentre el sereno y disuelto Narciso.

Rainer Maria Rilke

De su libro Los sonetos a Orfeo [1923] Versión de Jesús Munárriz. Edición bilingüe. poesía Hiperión, 2003.

Spiegel: noch nie hat man wissend beschrieben,
was ihr in euerem Wesen seid.
Ihr, wie mit lauter Löchern von Sieben
erfüllten Zwischenräume der Zeit.

Ihr, noch des leeren Saales Verschwender — ,
wenn es dämmert, wie Wälder weit ...
Und der Lüster geht wie ein Sechzehn-Ender
durch eure Unbetretbarkeit.

Manchmal seid ihr voll Malerei.
Einige scheinen in euch gegangen — ,
andere schicktet ihr scheu vorbei.

Aber die Schönste wird bleiben —, bis
drüben in ihre enthaltenen Wangen
eindrang der klare gelöste Narziß.

domingo, 11 de junio de 2017

Contigo de Joaquín Sabina

CONTIGO

JOAQUÍN SABINA

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.

Yo no quiero vecínas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.

Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.

Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin tí.

No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas volvamos a empezar;
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.

Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

viernes, 9 de junio de 2017

Poemas de Adam Zagajewski

Poemas de Adam Zagajewski

En las enciclopedias no hay sitio para Osip Mandelstam

En las enciclopedias una vez más no hay sitio para
Osip Mandelstam otra vez está
sin hogar aun así es tan difícil encontrar un piso
Como registrarse en Moscú es casi imposible
El Cáucaso todavía le llama el bosque de las tierras bajas de
Asia
ruge estos días no han llegado todavía
Otra persona recoge guijarros en las playas del mar Negro
Esta investigación cambiante sigue aunque el uniforme
es de un nuevo corte y su sastre de cabeza de madera
casi se cayó haciendo una reverencia
Cierras un libro suena como un disparo
Polvo blanco del papel te hace cosquillas en la nariz una
tarde latina está aquí nieva nadie vendrá esta noche
es la hora de acostarse pero si llama a tu delgada puerta
déjale entrar

(De Temblor, 1985)



En la belleza creada por otros

Sólo en la belleza creada
por otros hay consuelo,
en la música de otros y en los poemas de otros.
Sólo otros nos salvan,
aunque la soledad sepa a
opio. Los otros no son el infierno,
si se les ve temprano, con sus
frentes puras, lavadas por sueños.
Por eso me pregunto qué
palabra debería utilizarse, "él" o "tú". Cada "él"
es una traición a un cierto "tú" pero
a cambio el poema de alguien
ofrece la fidelidad de un grave diálogo.

(De Temblor, 1985)


De las vidas de las cosas

La piel perfecta de las cosas se extiende sobre ellas
tan cómodamente como una carpa de circo.
La noche se acerca.
Bienvenida, oscuridad.
Adiós, luz.
Somos como párpados, afirmamos cosas,
tocamos ojos, pelo, oscuridad,
luz, India, Europa.
De repente me encuentro preguntando: "Cosas,
¿conocéis el sufrimiento?
¿Habéis estado alguna vez hambrientas, en la miseria?
¿Habéis llorado? ¿Conocéis el miedo,
la vergüenza? ¿Habéis conocido los celos, la envidia,
pequeños pecados, no de comisión,
pero tampoco curados por la absolución?
¿Habéis amado, y muerto,
de noche, con el viento abriendo las ventanas, absorbiendo
el frío corazón? ¿Habéis probado
la edad, el tiempo, el duelo?".
Silencio.
En la pared, baila la aguja de un barómetro.

(De Lienzo, 1991)


Autorretrato

Entre ordenador, lápiz y máquina de escribir
se me pasa la mitad del día. Algún día se convertirá en medio siglo.
Vivo en ciudades ajenas y a veces converso
con gente ajena sobre cosas que me son ajenas.
Escucho mucha música: Bach, Mahler, Chopin, Shostakovich.
En la música encuentro la fuerza, la debilidad y el dolor, los
tres elementos.
El cuarto no tiene nombre.
Leo a poetas vivos y muertos, aprendo de ellos
tenacidad, fe y orgullo. Intento comprender
a los grandes filósofos -la mayoría de las veces consigo
captar tan sólo jirones de sus valiosos pensamientos.
Me gusta dar largos paseos por las calles de París
y mirar a mis prójimos, animados por la envidia,
la ira o el deseo; observar la moneda de plata
que pasa de mano en mano y lentamente pierde
su forma redonda (se borra el perfil del emperador).
A mi lado crecen árboles que no expresan nada,
salvo su verde perfección indiferente.
Aves negras caminan por los campos
siempre esperando algo, pacientes como viudas españolas.
Ya no soy joven, mas sigue habiendo gente mayor que yo.
Me gusta el sueño profundo, cuando no estoy,
y correr en bici por caminos rurales, cuando álamos y casas
se difuminan como nubes con el buen tiempo.
A veces me dicen algo los cuadros en los museos
y la ironía se esfuma de repente.
Me encanta contemplar el rostro de mi mujer.
Cada semana, el domingo, llamo a mi padre.
Cada dos semanas me reúno con mis amigos,
de esta forma seguimos siendo fieles.
Mi país se liberó de un mal. Quisiera
que le siguiera aún otra liberación.
¿Puedo aportar algo para ello? No lo sé.
No soy hijo de la mar,
como escribió sobre sí mismo Antonio Machado,
sino del aire, la menta y el violonchelo,
y no todos los caminos del alto mundo
se cruzan con los senderos de la vida que, de momento,
a mí me pertenece.

(De Mística para principiantes, 1997)


Escribía en la oscuridad

A Ryszard Krynicki


Cuando vivía en Estocolmo, Nelly Sachs
trabajaba por las noches con una luz apagada
para no despertar a su madre enferma.
Escribía en la oscuridad.
La desesperación le dictaba palabras
tan pesadas como colas de cometa.
Escribía en la oscuridad,
en silencio, que sólo interrumpía
el reloj de pared con sus suspiros.
Hasta las letras eran soñolientas,
sus cabezas caían en las hojas.
La oscuridad escribía
tras coger esta mujer ya no joven
como si fuese su pluma.
La noche se compadecía de ella,
sobre la ciudad se erigía
una gris prisión del alba,
la aurora de dedos rosa.
Cuando se dormía ella
los mirlos ya despertaban
y no hubo ninguna pausa
en la tristeza y el canto.

(De Mística para principiantes, 1997)


La poesía es búsqueda del resplandor

La poesía es búsqueda de resplandor.
La poesía es un camino real
que nos lleva hasta lo más lejos.
Buscamos resplandor en la hora gris,
al mediodía o en las chimeneas del alba,
incluso en el autobús, en noviembre,
cuando al lado dormita un viejo cura.
El camarero en el restaurante chino
estalla en llanto y nadie imagina por qué.
Quién sabe, quizás esto también es una búsqueda
que se parece a un instante a la orilla del mar,
cuando en el horizonte aparece un barco rapaz
y se detiene, paralizado largo tiempo.
Pero también, momentos de profunda alegría
e incontables momentos de angustia.
Déjame ver, por favor.
Déjame persistir, por favor.
Al atardecer cae una fría lluvia.
En las calles y avenidas de mi ciudad
en silencio y con fervor trabaja la oscuridad.
La poesía es búsqueda de resplandor.

(De De Regreso, 2003)


Zurbarán

Zurbarán pintó
santos españoles
y naturalezas muertas,
los alternaba,
y por eso los objetos
que yacen en las pesadas mesas
de sus naturalezas muertas
son, también, santos.

(De Antenas, 2005)

Adam Zagajewski, El mundo mutilado

El mundo mutilado

Adam Zagajewski 

Intenta celebrar el mundo mutilado.
Recuerda los largos días de junio
y las fresas silvestres, las gotas de vino rosado.
Las ortigas, que con esmero cubrían
las fincas abandonadas de los exiliados.
Tienes que celebrar el mundo mutilado.
Miraba los yates y los barcos lujosos;
uno de ellos tenía un largo viaje por hacer,
a otros les aguardaba sólo un vacío salado.
Viste a refugiados con rumbo a ninguna parte,
oíste a verdugos que cantaban con gozo.
Deberías celebrar el mundo mutilado
Recuerda los momentos cuando estábais juntos
en una habitación blanca y se movió la cortina.
Vuelve en pensamientos al concierto, al estallar la música.
En otoño cogías bellotas en el parque y las hojas
se arremolinaban en las cicatrices de la tierra.
Celebra el mundo mutilado,
y  la pluma gris que un tordo ha perdido,
y la luz delicada que yerra y desaparece
y regresa.

Anton Chejov, La institutriz

Se trata de una autoadaptación teatral que hizo Chejov de su cuento "Poquita cosa":

Anton Chejov 

LA INSTITUTRIZ

ESCRITOR : (Aparece bajo un reflector) ¡Esperen! Para quienes se sientan ofendidos por la crueldad de la vida, existe una alternativa al final: "Ivan Ilyitch Cherdyakov se fue a su casa, se sacó la chaqueta, se tendió en el sofá… y heredó cinco millones de rublos". No hay base alguna para eso, pero es constructivo. Les aseguro que no es mi intención retratar la vida más dura de lo que es, pero algunos de nosotros nos encontramos realmente atrapados. Sirvan de testigos a la situación en que se encuentra una joven institutriz que cuida y educa a los niños de una familia de buen pasar…

SEÑORA : (Con un libro de cuentas frente a ella) ¡Julia!

(Una joven institutriz entra apresurada, se detiene frente al escritorio con una reverencia).

JULIA : ¿Sí, señora?

SEÑORA : Mírame muchacha. Levanta la cabeza. Me gusta verte los ojos cuando te hablo.

JULIA : (Levanta la cabeza) Sí señora. (Pero su cabeza tiene el hábito de agacharse).

SEÑORA : ¿Y cómo van los niños en sus lecciones de francés?

JULIA : Son muy despiertos, señora.

SEÑORA : Ojos en alto… ¿Despiertos, dices? Bueno, y ¿por qué no? ¿Y en matemáticas? Supongo que les irá bien en matemáticas.

JULIA : Sí, señora. Especialmente Vanya.

SEÑORA : Es lógico. Lo sabía. Yo fui sobresaliente en matemáticas. ¿No dirías que lo heredó de su madre?

JULIA : Sí, señora.

SEÑORA : Cabeza en alto… (Ella levanta la cabeza) Así es. No tengas temor de mirar a la gente a los ojos, querida. Si presumes de inferior es exactamente así como la gente va a tratarte.

JULIA : Sí, señora.

SEÑORA : Eres una muchacha bastante calladita, ¿no?…. Bueno, arreglemos nuestras cuentas. Imagino que necesitarás dinero aunque nunca lo pidas… Veamos, quedamos de acuerdo en que recibirás treinta rublos al mes, ¿no es así?

JULIA : (Sorprendida) Cuarenta, señora.

SEÑORA : No, no: treinta. Lo anoté expresamente aquí (Señala el libro). Siempre he pagado treinta a las institutrices… ¿Quién te dijo cuarenta?

JULIA : Usted misma, señora. No hablé con nadie más en lo referente al dinero…

SEÑORA : Imposible. Tal vez creíste escuchar cuarenta cuando yo dije treinta. Si mantuvieras la cabeza en alto eso no ocurriría. Mírame nuevamente y yo lo voy a repetir con toda claridad. “Treinta rublos al mes”.

JULIA : Si usted lo dice, señora.

SEÑORA : Arreglado entonces. Treinta al mes viene a ser… Espera… Has estado aquí exactamente dos meses.

JULIA : Dos meses y cinco días.

SEÑORA : No, no. Dos meses exactos. Lo anoté aquí. Deberías llevar libros como lo hago yo. Evitaríamos estas discrepancias. Entonces tenemos que dos meses a treinta rublos por mes… hacen sesenta rublos. ¿Correcto?

JULIA : (Haciendo pequeña cortesía) Sí, señora. Gracias, señora.

SEÑORA : Substrayendo nueve domingos… ¿Quedamos de acuerdo en sustraer los domingos, ¿no es verdad?

JULIA : No, señora.

SEÑORA : ¡Ojos, ojos!… Por supuesto que convinimos en substraer los domingos. Ni siquiera me tomé la molestia de anotarlo porque siempre lo hago. ¿No recuerdas cuando te dije que íbamos a descontar los días domingo?

JULIA : No, señora.

SEÑORA : Piensa.

JULIA : (Piensa) No, señora.

SEÑORA : No estabas pensando. Tu mirada estaba vagando por ahí. Mírame directo a los ojos y piensa… ¿Lo recuerdas ahora?

JULIA : (Entregada) Sí, señora. (Muy bajo)

SEÑORA : No alcancé a escucharte, Julia.

JULIA : (Más fuerte) Sí, señora.

SEÑORA : Bien . Estaba segura que recordarías… Más tres días de fiesta. ¿Correcto?

JULIA : Dos, señora. Navidad y Año Nuevo.

SEÑORA : Y con tu cumpleaños son tres.

JULIA : Pero el día de mi cumpleaños trabajé, señora.

SEÑORA : ¿Sí? No tenías por qué hacerlo. Mis otras institutrices no trabajaron jamás el día de su cumpleaños.

JULIA : Pero yo trabajé, señora.

SEÑORA : Pero no es ese el problema, Julia. Ahora estamos discutiendo cuestiones financieras. Sin embargo, si insistes, voy a tomar en cuenta solamente dos días festivos… ¿Insistes?

JULIA : Yo trabajé, señora.

SEÑORA : ¿Vas a insistir entonces?

JULIA : No, señora.

SEÑORA : Muy bien. Son tres días festivos, por lo tanto descontamos… doce rublos. Luego tenemos los cuatro días en que el pequeño Kolya estuvo enfermo y por lo tanto no recibió lecciones.

JULIA : Pero le di clases a Vanya.

SEÑORA : Muy cierto; pero yo te contraté para enseñar a dos niños y no a uno. ¿Voy a pagarte un estipendio completo por hacer la mitad del trabajo?

JULIA : No, señora.

SEÑORA : Entonces lo descontamos… Hay otros tres días en que tuviste dolor de muelas y mi esposo te autorizó a no trabajar después del almuerzo. ¿Correcto?

JULIA : Después de las cuatro. Trabajé hasta las cuatro.

SEÑORA : (Mirando el libro) Tengo aquí… “No trabajó después de almuerzo.” Nosotros comemos a la una y hemos terminado hacia las dos, no a las cuatro, ¿correcto?

JULIA : Sí, señora. Pero yo…

SEÑORA : Eso hace otros siete rublos…. Siete y doce… Son diecinueve… Restando… quedan… cuarenta y un rublos… ¿Correcto?

JULIA : Sí, señora. Gracias, señora.

SEÑORA : El cuatro de enero quebraste una taza de té con platillo. ¿No es cierto?

JULIA : Sólo el platillo, señora.

SEÑORA : ¿Y para qué sirve una taza de té sin platillo, eh?… Son dos rublos. El platillo era una reliquia de familia. Costaba mucho más. Pero dejémoslo en eso. Estoy acostumbrada a perder.

JULIA : Gracias, señora.

SEÑORA : Tenemos que el nueve de enero Kolya se trepó a un árbol y se rompió la camisa.

JULIA : Yo le prohibí hacerlo, señora.

SEÑORA : Pero no se te hizo juicio, ¿verdad? Diez rublos. Se robaron los zapatos de Vanya…

JULIA : Fue la sirvienta, señora. Usted misma la despidió.

SEÑORA : Pero a ti se te paga una buena suma de dinero para cuidar de todo. Te lo expliqué en nuestro primer encuentro. A lo mejor no estabas escuchando. ¿Estabas escuchándome ese día, Julia, o tenías la cabeza en las nubes?

JULIA : Sí, señora.

SEÑORA : ¿Sí? Tenías la cabeza en las nubes.

JULIA : No, señora. Estaba escuchando.

SEÑORA : Eres una buena muchacha. Eso significa otros cinco rublos menos. (Mira en el libro)… Ah, sí… El dieciséis de enero te pasé diez rublos.

JULIA : No lo hizo.

SEÑORA : Pero lo anoté. ¿A qué iba yo a anotarlo si acaso no te los di?

JULIA : No lo sé, señora.

SEÑORA : Esa no es una respuesta satisfactoria, Julia… ¿Por qué iba yo a anotar que te adelanté diez rublos si en realidad no te los adelanté, eh?… ¿No hay respuesta?… Entonces tengo que habértelos dado ¿no es verdad?

JULIA : Sí, señora. Si usted lo afirma, señora.

SEÑORA : Por supuesto que lo afirmo. Eso tienen de bueno estas conversaciones. Se aclaran las dudas… Si descontamos veintisiete de cuarenta y uno nos quedan… catorce, ¡correcto?

JULIA : Sí, señora. (Se vuelve llorando suavemente)

SEÑORA : ¿Qué es eso? ¿Lágrimas? ¿Estás llorando? ¿Sucedió algo que te hiciera desgraciada, Julia? Debes decírmelo. Me apena verte así, Soy terriblemente sensible a las lágrimas. ¿Qué es lo que te aflige?

JULIA : Una sola vez desde que estoy aquí se me ha entregado algún dinero y me fue dado por su esposo. Por mi cumpleaños me dio tres rublos.

SEÑORA : ¿En verdad? Eso no figura en mi libro. Lo anotaré de inmediato. (Escribe en el libro)… Tres rublos. Gracias por decírmelo, soy un poquito floja con mis cuentas a veces… Siempre quedo corta en las vueltas… Entonces tenemos que descontar los tres rublos a los catorce… quedan once… ¿Deseas revisar las cifras?

JULIA : No es necesario, señora.

SEÑORA : Con ello queda nuestra cuenta saldada entonces. Aquí tiene el salario de dos meses, querida. Once rublos (Pone la pila de monedas sobre el escritorio) Cuéntalas.

JULIA : Tampoco es necesario, señora.

SEÑORA : Vamos, vamos. Las cuentas claras conservan la amistad. Cuéntalas.

JULIA : (Contando con desgana) Una, dos tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez… No hay más que diez, señora.

SEÑORA : ¿Estás segura? Con seguridad dejaste caer una… Ve si encuentras una moneda por el piso.

JULIA : Estoy segura de no haber dejado caer ninguna, señora.

SEÑORA : Bueno, no está sobre el escritorio y yo sé que te di once rublos. Busca por el suelo.

JULIA : No tiene importancia, señora. Con diez rublos está bien.

SEÑORA : Bien, guarda esos diez por ahora y si no lo encontramos en el suelo después, discutiremos sobre el asunto el próximo mes.

JULIA : Sí, señora. Gracias, señora. Es usted muy bondadosa, señora. (Hace una reverencia y comienza a retirarse)

SEÑORA : ¡Julia! (Julia se detiene y se vuelve) Vuelve aquí. (Julia se acerca nuevamente al escritorio y hace una nueva reverencia). ¿Por qué me diste las gracias?

JULIA : Por el dinero, señora.

SEÑORA : ¿Por el dinero?… ¿Pero no te has percatado de lo que he hecho? Te he trampeado…Te he robado. No tengo nada anotado en mi libro. Inventé lo que se me pasó por la cabeza. En lugar de saldarte los ochenta rublos, que es lo que te debo, te di solamente diez. Prácticamente te he robado, y aún así me das las gracias…¿Por qué?

JULIA : En los otros lugares donde he trabajado no me dieron absolutamente nada.

SEÑORA : Entonces te engañaron más que yo… Yo solo te estaba gastando una broma. Una lección cruel, pero que te enseñará. Tú eres demasiado confiada, y en este mundo eso es peligroso… Te voy a hacer entrega de los ochenta rublos completos (Le pasa un sobre) Lo tenía listo para ti, y el resto está en el sobre. Toma.

JULIA : Como usted ordene, señora. (Hace reverencia y nuevamente se dispone a salir)

SEÑORA : ¡Julia! (Julia se detiene) ¿Es posible ser tan dócil? ¿Por qué no protestas? ¿Por qué no reclamas? ¿Por qué no gritas en contra de este tratamiento injusto y cruel? ¿Es en verdad posible ser tan honesto, tan inocente… y, perdona si soy ruda, tan tonta?

JULIA : (Un pequeño esbozo de sonrisa en sus labios) Sí, señora… es posible.

(Hace una nueva reverencia y sale corriendo. La señora la ve irse y se queda mirando en esa dirección durante un rato, con una expresión de total derrota en su rostro. Las luces se desvanecen).

jueves, 1 de junio de 2017

Primo Levi, Si esto es un hombre

Querría hacer considerar de qué manera el Lager ("Campamento") ha sido, también y notoriamente, una gigantesca experiencia biológica y social.

Enciérrense tras la alambrada de púas a millares de individuos diferentes en edades, estado, origen, lengua, cultura y costumbres, y sean sometidos aquí a un régimen de vida constante, controlable, idéntico para todos y por debajo de todas las necesidades: es cuanto de más riguroso habría podido organizar un estudioso para establecer qué es esencial y qué es accesorio en el comportamiento del animal-hombre frente a la lucha por la vida.

No creo en la más obvia y fácil deducción: que el hombre es fundamentalmente brutal, egoísta y estúpido tal y como se comporta cuando toda superestructura civil es eliminada, y que el Häftling ("ario") no es más que el hombre sin inhibiciones. Pienso más bien que, en cuanto a esto, tan sólo se puede concluir que, frente a la necesidad y el malestar físico oprimente muchas costumbres e instintos sociales son reducidos al silencio.

Me parece, en cambio, digno de atención este hecho: queda claro que hay entre los hombres dos categorías particularmente bien distintas: los salvados y los hundidos. Otras parejas de contrarios (los buenos y los malos, los sabios y los tontos, los cobardes y los valientes, los desgraciados y los afortunados) son bastante menos definidas, parecen menos congénitas, y sobre todo admiten gradaciones intermedias más numerosas y complejas.

Esta división es mucho menos evidente en la vida común; en ésta no sucede con frecuencia que un hombre se pierda, porque normalmente el hombre no está solo y, en sus altibajos, está unido al destino de sus vecinos; por lo que es excepcional que alguien crezca en poder sin límites o descienda continuamente de derrota en derrota hasta la ruina. Además, cada uno posee por regla
general reservas espirituales, físicas e incluso pecuniarias tales, que la eventualidad de un naufragio, de una insuficiencia ante la vida, tiene menor probabilidad. Añádase también la sensible acción de amortiguación que ejerce la ley, y el sentimiento moral, que es una ley interior; en efecto, un país se considera tanto más desarrollado cuanto más sabias y eficientes son las leyes que impiden al miserable ser demasiado miserable y al poderoso ser demasiado poderoso.

Pero en el Lager sucede de otra manera: aquí, la lucha por la supervivencia no tiene remisión porque cada uno está desesperadamente, ferozmente solo. Si un tal Null Achtzehn vacila, no encontrará quien le eche una mano; encontrará más bien a alguien que le eche a un lado, porque nadie está interesado en que un «musulmán»1 más se arrastre cada día al trabajo: y si alguno, mediante un prodigio de salvaje paciencia y astucia, encuentra una nueva combinación para escurrirse del trabajo más duro, un nuevo arte que le rente unos gramos más de pan, tratará de
mantenerla en secreto, y por ello será estimado y respetado, y le producirá un beneficio personal y exclusivo; será más fuerte, y será temido por ello, y quien es temido es, ipso facto, un candidato a sobrevivir.

En la historia y en la vida, parece a veces discernirse una ley feroz que reza: «a quien tiene, le será dado; a quien no tiene, le será quitado». En el Lager, donde el hombre está solo y la lucha por la vida se reduce a su mecanismo primordial, esta ley inicua está abiertamente en vigor, es reconocida por todos. Con los adaptados, con los individuos fuertes y astutos, los mismos jefes mantienen con gusto relaciones, a veces casi de camaradas, porque tal vez esperan obtener más tarde alguna utilidad. Pero a los «musulmanes», a los hombres que se desmoronan, no vale la pena dirigirles la palabra, porque ya se sabe que se lamentarán y contarán lo que comían en su casa. Vale menos aún la pena hacerse amigo suyo, porque no tienen en el campo amistades ilustres, no comen nunca raciones extras, no trabajan en Kommandos ventajosos y no conocen ningún modo secreto de organizarse. Y, finalmente, se sabe que están aquí de paso y que dentro de unas semanas no quedará de ellos más que un puñado de cenizas en cualquier campo no lejano y, en un registro, un número de matrícula vencido. Aunque englobados y arrastrados sin descanso por la muchedumbre innumerable de sus semejantes, sufren y se arrastran en una opaca soledad íntima, y en soledad mueren o desaparecen, sin dejar rastros en la memoria de nadie. 

1 Con el término «Muselmann», ignoro por qué razón, los veteranos del campo designaban a los débiles, los ineptos, los destinados a la selección

El gran Gatsby, de Francis Scott Fitgerald

Cuando era más joven y más vulnerable, mí padre me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces.

"Siempre que sientas deseos de criticar a alguien", me dijo" recuerda que no a todo el mundo se le han dado tantas facilidades como a ti".

Eso es lo único que dijo, pero como siempre nos lo hemos contado todo sin renunciar por ello a la discreción, comprendí que su frase encerraba un significado mucho más amplio. El resultado es que tiendo a no juzgar a nadie, costumbre que ha hecho que me relacione con muchas personas interesantes y me ha convertido también en víctima de bastantes pelmazos inveterados. Las personalidades peculiares descubren en seguida esa cualidad y se aferran a ella cuando la encuentran en un ser humano normal, y por eso en la universidad se me llegó a acusar injustamente de hacer política, porque estaba al tanto de las penas secretas de jóvenes alborotadores que eran un misterio para otros. Yo no buscaba casi nunca aquellas confidencias: con frecuencia fingía dormir, o estar preocupado, o adoptaba una actitud hostilmente irónica cuando algún signo inconfundible me hacía prever que una revelación de carácter íntimo se perfilaba en el horizonte; porque las confidencias de los jóvenes, o al menos los términos en los que las expresan, suelen ser plagios y estar viciadas por evidentes supresiones. Suspender el juicio conlleva una esperanza infinita. Todavía temo perderme algo si olvido que, como mi padre sugería de manera un tanto esnob, y yo repito aquí con el mismo espíritu, la conciencia de las normas básicas de conducta se reparte de manera desigual al nacer.

Por lo que, Después de haber presumido de mi tolerancia, he de confesar que tiene un límite. El comportamiento puede estar fundado sobre roca o en terreno pantanoso, pero más allá de cierto punto me da lo mismo cuál sea su base. Cuando volví de la costa Este el otoño pasado noté que deseaba vestir al mundo de uniforme para que adoptara de una vez por todas algo así como una «posición de firme moral; no deseaba más desenfrenadas excursiones con privilegiados vislumbres del alma humana. Tan sólo Gatsby, el hombre que da título a este libro, quedaba al margen de aquella reacción mía: Gatsby, que representaba todo aquello que desprecio sinceramente. Si la personalidad es una serie ininterrumpida de gestos que tienen éxito, no hay duda de que había algo espléndido en él, cierta exaltada sensibilidad ante las promesas de la vida, como sí estuviera conectado a uno de esos complicados mecanismos que registran terremotos producidos a quince mil kilómetros de distancia. Esa sensibilidad no tiene nada que ver con la floja impresionabilidad a la que se procura ennoblecer llamándola temperamento creador»: el de Gatsby era un don extraordinario para la esperanza, una disponibilidad romántica como nunca he hallado en otra persona y no es probable que vuelva a encontrar. No; Gatsby demostró su valía al final; fue lo que se cebó en él, el sucio polvo que levantaron sus sueños lo que provocó durante algún tiempo mi desinterés por las penas infructuosas y las alegrías alicortas de los seres humanos.

(...)

Su corazón se hallaba en constante y turbulenta agitación, temperamento creador, tenía un don para saber esperar y, sobre todo, una romántica presteza; era la suya una de esas raras sonrisas, con una calidad de eterna confianza, de esas que en toda la vida no se encuentran más que cuatro o cinco veces. 

(...)

James Gatz era víctima de un mundo al que no pertenecía: ricos, seres descuidados e indiferentes, que aplastaban cosas y seres humanos, y luego se refugiaban en su dinero o en su amplia irreflexión. 

(...)

Gatsby creía en el fastuoso futuro que año tras año retrocede ante nosotros. Aunque en este momento nos evite, no importa... Mañana correremos más rápido, estiraremos más los brazos... Y una hermosa mañana. Y así seguimos, luchando como barcos contra la corriente, atraidos incesantemente hacia el pasado. 

Bani Adam, de Gulistán, el poema más célebre del poeta persa Sa'di o Saadi de Shiraz (1212-1291)

De una sola esencia es la raza humana;
de una sola arcilla fuimos creados.
Si solo un órgano es afligido por el dolor,
todos los demás sufrirán el golpe;
así, si usted no siente el dolor del otro,
perderá el derecho de llamarse humano.

jueves, 11 de mayo de 2017

Ozymandias, de Percy Bysshe Shelley

OZYMANDIAS

Conocí a un viajero de una tierra antigua
que dijo: «Dos enormes y truncadas piernas de piedra
se yerguen en el desierto. A su lado, en la arena,
semihundido, yace un rostro despedazado, cuyo ceño

y mueca en la boca, y desdén de frío dominio,
cuentan que su escultor comprendió bien esas pasiones
que aún subsisten grabadas en estos objetos inertes
a las manos que las tallaron y al corazón que las nutrió.

Y en el pedestal se aprecian estas palabras:
"Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes:
¡Contemplad mis obras, poderosos, y desesperad!"

Nada queda a su lado. En torno a la decadencia
de estas colosales ruinas, infinitas y desnudas
las solitarias y llanas arenas se extienden a lo lejos.»

Versión original

OZYMANDIAS

I met a traveller from an antique land
Who said: Two vast and trunkless legs of stone
Stand in the desert. Near them, on the sand,
Half sunk, a shattered visage lies, whose frown,

And wrinkled lip, and sneer of cold command,
Tell that its sculptor well those passions read
Which yet survive, stamped on these lifeless things,
The hand that mocked them and the heart that fed.

And on the pedestal these words appear:
"My name is Ozymandias, king of kings:
Look on my works, ye Mighty, and despair!"

Nothing beside remains. Round the decay
Of that colossal wreck, boundless and bare
The lone and level sands stretch far away

domingo, 30 de abril de 2017

Un poema inédito de Henri Murger

El texto está tomado de Vialibri, donde se vende por más de tres mil euros, pero es más largo: diez estrofas de cuatro versos.  

Nuit d'hiver


J'ai dans mon lit tout chaud de fièvre libertine
Une fille trouvée au coin du boulevard
Sa croupe et ses bas blancs tirés sur sa bottine
Après dîner m'avaient agacé le regard.

Flairant sans doute en moi la brute inassouvie
Que tourmente sans cesse un obscur désir
Sur un geste, je l'ai discrètement suivie
Et nous sommes allés profaner le plaisir

Son haleine est fétide et vous souffle au visage
La putréfaction de ses poumons malsains
Sa volupté cynique a l'aspect de la rage
On voit qu'elle a connu beaucoup de médecins

Elle m'a raconté sa vie et sa misère
Et comment sans amour elle avait un amant
Quand elle était petite; et qu'elle devint mère
Comme à peine elle avait cessé d'être une enfant

A tout prix je voulus la renvoyer chez elle
Mais elle résista : ce fut mon châtiment. 
Et jusqu'au rayon bleu de l'aurore nouvelle
J'ai du subir l'ennui de notre accouplement.

TRADUCCIÓN

Tengo en mi lecho caliente de fiebre libertina
una muchacha encontrada en un rincón del bulevar;
su grupa y blancos calcetines sacados de botinas
tras la cena me había molestado yo en mirar

Mirando en mí sin duda mi bruto desagrado
que un turbio deseo sin cesar agita y atormenta
en un gesto la he seguido en discreto silencio
y nos fuimos a profanar el placer

Su aliento es fétido, y os sopla en la cara
la putrefacción de sus malsanos pulmones;
su cínico deleite tiene el aspecto de la rabia,
y se ve que ha conocido a demasiados médicos.

Ella me cuenta de su vida y sus miserias,
y cómo sin amor ella tenía un amante
cuando era pequeña; y llegó a ser madre
cuando apenas había dejado de ser una niña.

A toda costa quería enviarla a su casa
pero se resistía: ese fue mi castigo.
Y hasta el rayo azul de la nueva aurora
tuve que sufrir el aburrimiento de nuestro enlace.

lunes, 3 de abril de 2017

Le lac / El lago de Alphonse de Lamartine

El lago
de Alphonse de Lamartine (la traducción más abajo)

I

Alphonse de LAMARTINE   (1790-1869) El texto original de "Le lac" apareció en Méditations poétiques (1820) y alude a la muerte por tuberculosis de su amante Julie Charles y a cómo se enamoraron en agosto de 1817 en el lago de Bourget.


Le lac

Ainsi, toujours poussés vers de nouveaux rivages,
Dans la nuit éternelle emportés sans retour,
Ne pourrons-nous jamais sur l'océan des âges
Jeter l'ancre un seul jour ?

Ô lac ! l'année à peine a fini sa carrière,
Et près des flots chéris qu'elle devait revoir,
Regarde ! je viens seul m'asseoir sur cette pierre
Où tu la vis s'asseoir !

Tu mugissais ainsi sous ces roches profondes,
Ainsi tu te brisais sur leurs flancs déchirés,
Ainsi le vent jetait l'écume de tes ondes
Sur ses pieds adorés.

Un soir, t'en souvient-il ? nous voguions en silence ;
On n'entendait au loin, sur l'onde et sous les cieux,
Que le bruit des rameurs qui frappaient en cadence
Tes flots harmonieux.

Tout à coup des accents inconnus à la terre
Du rivage charmé frappèrent les échos ;
Le flot fut attentif, et la voix qui m'est chère
Laissa tomber ces mots :

" Ô temps ! suspends ton vol, et vous, heures propices !
Suspendez votre cours :
Laissez-nous savourer les rapides délices
Des plus beaux de nos jours !

" Assez de malheureux ici-bas vous implorent,
Coulez, coulez pour eux ;
Prenez avec leurs jours les soins qui les dévorent ;
Oubliez les heureux.

" Mais je demande en vain quelques moments encore,
Le temps m'échappe et fuit ;
Je dis à cette nuit : Sois plus lente ; et l'aurore
Va dissiper la nuit.

" Aimons donc, aimons donc ! de l'heure fugitive,
Hâtons-nous, jouissons !
L'homme n'a point de port, le temps n'a point de rive ;
Il coule, et nous passons ! "

Temps jaloux, se peut-il que ces moments d'ivresse,
Où l'amour à longs flots nous verse le bonheur, 
S'envolent loin de nous de la même vitesse
Que les jours de malheur ?

Eh quoi ! n'en pourrons-nous fixer au moins la trace ?
Quoi ! passés pour jamais ! quoi ! tout entiers perdus !
Ce temps qui les donna, ce temps qui les efface,
Ne nous les rendra plus !

Éternité, néant, passé, sombres abîmes,
Que faites-vous des jours que vous engloutissez ?
Parlez : nous rendrez-vous ces extases sublimes
Que vous nous ravissez ?

Ô lac ! rochers muets ! grottes ! forêt obscure !
Vous, que le temps épargne ou qu'il peut rajeunir,
Gardez de cette nuit, gardez, belle nature,
Au moins le souvenir !

Qu'il soit dans ton repos, qu'il soit dans tes orages,
Beau lac, et dans l'aspect de tes riants coteaux,
Et dans ces noirs sapins, et dans ces rocs sauvages
Qui pendent sur tes eaux.

Qu'il soit dans le zéphyr qui frémit et qui passe,
Dans les bruits de tes bords par tes bords répétés,
Dans l'astre au front d'argent qui blanchit ta surface
De ses molles clartés.

Que le vent qui gémit, le roseau qui soupire,
Que les parfums légers de ton air embaumé,
Que tout ce qu'on entend, l'on voit ou l'on respire,
Tout dise : Ils ont aimé !

II

Traducción de Miguel Antonio Caro incluída en el libro Traducciones poéticas (1889). 

¿Y en afán incesante, el rumbo incierto,
hacia otra y otra más lejana orilla,
rodando iremos sobre el mar desierto,
sin que un instante en apacible puerto
repose nuestra quilla?

¡Oh lago, un año se ha cumplido apenas;
y heme aquí solitario! ¡Sus pisadas
no volverá a estampar en tus arenas
la que desde esta roca, ayer, serenas
fijó en ti sus miradas!

Y así cual ora entonces resonabas;
mugiendo estás como en aquellos días,
contra estas peñas tu furor desbravas,
y con la blanca espuma el musgo lavas
donde sus pies lamías.

Era una tarde. En éxtasis supremo
íbamos ella y yo bogando a solas,
y bajo el cielo azul de extremo a extremo;
más no se oía que el batir del remo
sobre las blandas olas.

Y al piélago dormido, al mudo viento,
cautivó de repente voz divina;
jamás hombre soñó tan dulce acento
como el que oyó arrobada en tal momento
la esfera cristalina:

 Suspende el ala rápida,
 no turbes nuestros éxtasis,
 ¡oh Tiempo volador!
 Gozar por siempre déjanos
 estos instantes mágicos
 que aquí nos brinda amor.

 ¿Cuántos no piden míseros
 de la esperanza el bálsamo
 a tu correr fugaz?
 Ve, y sus dolores íntimos
 alivia tú benéfico;
 ¡Deja al dichoso en paz!


 Mas ¡ay! con vana súplica
 ruego a esta noche plácida
 que lento mueva el pie.
 Rueda muda la bóveda,
 y, en el Oriente, pálido
 odioso albor se ve.

 Todo, todo es efímero;
 veloces precipítanse
 las horas, ¡ay de mí!
 Mas, entre tanto, ¡amémonos,
 en el oasis místico
 que amor nos brinda aquí!

 ¡Ay! En tanto que el mal acerbo dura,
 el Tiempo, que a su vista se adormece,
 a robarnos la dicha se apresura;
 y el momento que encierra más dulzura
 huye y desaparece.

 ¿Y nunca ha de volver lo que ha pasado?
 ¿Aquello que se fue quedó perdido
 y para siempre lo sepulta el hado
 en mudo seno, en insondable vado,
 en sempiterno olvido?

¿Y ni aun habremos de guardar sus huellas?
¿A dó van las delicias que devoras,
qué haces, profunda Eternidad, de aquellas
que descendieron a tu abismo bellas
y fugitivas horas?

¡Oh lago! ¡Grutas! ¡Rocas! ¡Selva umbría!
Pues os perdona el Tiempo, o la primera
beldad os restituye, la hermosura
de esa noche guardad. ¡Salva, oh Natura,
su recuerdo siquiera!

¡Perenne viva aquel recuerdo, oh lago,
en tu recinto; en las suaves frondas
que te circundan con rïente halago;
en estas rocas que con torvo amago
penden sobre tus ondas!

¡Viva en los ecos que de orilla a orilla
responden! ¡En el céfiro que vuela
y hojosa copa susurrante humilla!
¡En la alba Luna que en el éter brilla
y en tu cristal rïela!

¡Y el fresco aroma que tu ambiente espira,
tu oleaje, adormido o resonante,
cuanto aquí se oye, cuanto aquí se admira,
todo a la vez, cual misteriosa lira,
mi amor recuerde y cante!

miércoles, 22 de marzo de 2017

Voltaire, Las 67 preguntas de Zapata

LAS PREGUNTAS
de
ZAPATA.

Voltaire

(texto sacado de una edición madrileña de 1870 en español)

l. Sabios maestros, ¿de qué medios me valdré yo para probar que
los judíos, á quienes hacemos quemar á centenares, fueron por
espacio de 4.000 años el pueblo querido de Dios?

2. ¿Por qué Dios, á quien sin blasfemar no se puede mirar como
injusto, ha abandonado la tierra entera por una pequeña sociedad
errante judía, y después ha abandonado a esta por otra que
fue por 200 años mucho mas pequeña y mas despreciable?

3. ¿Por qué ha hecho un tropel de milagros incomprensibles en
favor de esta nación mezquina antes de los tiempos que se llaman
históricos? ¿Porqué no los hace ya algunos siglos ha? ¿Por
qué nosotros que somos el pueblo de Dios jamás los hemos visto?

4. Si Dios es Dios de Abrahan, ¿por qué quemáis á los hijos de
Abrahan? Y si los quemáis, ¿por qué recitáis sus oraciones aun en
el acto de quemarlos? Cómo vosotros que adoráis el libro de su
ley, los hacéis morir por haber seguido su ley?
5. Cómo conciliaré yo la cronología de los chinos, caldeos, fenicios
y egipcios con la de los judíos? Y cómo acomodaré yo entre
ellas las cuarenta maneras diferentes de contar los tiempos que
tienen los comentadores? Yo diré que Dios dictó este libro, y me
responderán: luego Dios no sabe la cronología.
6. Con que argumentos probaré que los libros que se atribuyen a
Moisés los escribió en el desierto? Ha podido él decir que escribia
mas allá del Jordan, cuando jamos lo pasó? Se me responderá:
luego Dios no sabe la geografía.
7. El libro intitulado «Josué,» dice que Josué hizo grabar el Deuteronomio
sobre piedras pegadas y unidas con argamasa. Este pasaje
de Josué y los de los autores antiguos, prueban evidentemente
que en los tiempos de Moisés y de Josué, los pueblos
orientales grababan sus leyes y sus observaciones sobre la piedra
y sobre el ladrillo. El Pentateuco nos dice que el pueblo judio
carecía en el desierto de alimentos y de vestidos, ¿y es muy probable
que tuviesen hombres demasiado hábiles que grabasen un
grueso libro, cuando no tenian ni sastres, ni zapateros? Pero
cómo se conservó esta grande obra grabada sobre argamasa de
cal, arena y piedra?
8. Cual es el mejor modo de refutar las objeciones de los sabios
que encuentran en el Pentateuco nombres de ciudades que no
existían entonces, preceptos para los reyes, cuando los judios les
tenian tanto horror en aquel tiempo, y que hasta 700 años después
no gobernaron? En fin, pasajes en que el autor muy posterior
á Moisés se hace traición asi mismo diciendo: «La cama del
rey Og que se ve hoy en Ramata. El Cananeo estaba entonces en
el pais, etc., etc.» Estos sabios, fundados sobre unas dificultades y
contradicciones que ellos imponen á las crónicas judias, podrán
dar mucho que hacer á un licenciado,
9. El libro de Génesis, es físico ó alegórico? Quitó Dios en efecto
una costilla á Adan para hacer una mujer? Y cómo es que antes
dijo que lo crió macho y hembra? Cómo crió Dios la luz antes del
soI? Cómo dividió la luz de las tinieblas, si estas no son otra cosa
- 4 -
que la privación de la luz? Cómo hizo el dia antes de hacer el sol?
Cómo fué formado el firmameuto en medio de las aguas si no hay
firmamento, antes bien esta falsa noción de un firmamento no es
mas que una imaginacion de los antiguos griegos? Hay hombres
que congeturan que el Génesis no se escribió sino cuando los judíos
tuvieron algún conocimiento de la filosofía errónea de los
demás pueblos; yo sentiría mucho el oir decir que Dios no sabe la
física, asi como ni la cronología ni la geografía.
10. Que diré del jardin de Edén, de donde salía un rio que se dividía
en cuatro, á saber: el Tigris, el Eufrates, el Pisón que se cree
ser el Faso: el Jeon, que corre por el pais de la Etiopia, y de consiguiente
no puede ser otro que el Nilo, cuyo origen está distante
mas de mil leguas del Eufrates? Se me dirá aun que Dios es mal
geógrafo.
11. Yo quisiera de muy buena gana comer del fruto del árbol de
la ciencia, y me parece que es estraña la prohibición de comerlo;
porque habiendo dado Dios la razon al hombre, debía alentarlo
para instruirse. ¿Podría acaso no querer ser servido sino por un
tonto? Yo quisiera hablar también á la serpiente, pues que tiene
tanto ingenio; pero también quisiera saber qué idioma hablaba.
El emperador Juliano, este grande filósofo, se lo preguntó al gran
San Cirilo, que no pudo satisfacer á la pregunta; pero sí respondió
á este sabio emperador: vos sois la serpiente. Si, Cirilo no era
hombre comedido; pero notareis que no respondió esta impertinencia
teológica, sino cuando ya estaba muerto Juliano.
El Génesis dice que la serpiente come la tierra: vos sabéis que el
Génesis se engaña, y que la tierra sola á nadie alimenta. Acerca de
Dios, que venia á pasearse familiarmente todos los dias al medio
dia al jardín, y echaba sus ratos de conversación con Adán, Eva y
la serpiente, estaría muy contento de hacer el cuarto. Pero como
yo os creo mas acomodado para la compañía que tenían en el
- 5 -
establo de Bethlem José y Maria, no os propondré mi viaje al jardin
de Edén, principalmente después que un Querubín, armado
hasta los dientes, está guardando su puerta. Ello es verdad que
querubín, según los rabinos, significa buey; ved aqui un portero
estraño. Por favor, decidme á lo menos ¿qué es querubín?
12. Cómo esplicaré yo la historia de los ángeles que se enamoraron
de las hijas de los hombres, y enjendraron á los jigantes? ¿No
se me objetará que este pasaje está tomado de las fábulas paganas?
Pero, puesto que los judíos lo inventaron todo en el desierto,
y que ellos eran muy ingeniosos, es claro que las demás naciones
han tornado de ellos su saber. Homero, Platón, Cicerón y Virgilio
nada han sabido sino por los judíos. ¿Esto no está bien probado?
13. Cómo me avendré yo con el diluvio, con las cataratas del cielo
que no tiene cataratas, con todos los animales que vinieron del
Japón, de la África, de la América y de las tierras australes? encerrados
en una grande arca con sus provisiones para comer y beber
para un año, sin contar el tiempo en que la tierra por estar
aun cenagosa, nada podría producir para su subsistencia? Cómo
la corta familia de Noé, podria ser bastante para dar á todos estos
animales sus alimentos convenientes? Pues ella solo constaba de
ocho personas.
14. Cómo haré yo casi verdadera la historia de la torre de Babel?
Es preciso que esta torre fuese mas alta que las pirámides de
Egipto pues estas las dejó Dios construir. Se remontaría la torre
hasta Venus, ó á lo menos hasta la luna?
15. Con qué artes justificaré yo las dos mentiras de Abraham, el
padre de los creyentes, que á la edad de 135 años á bien contar,
hizo pasar en Egipto y en Jer, á Sara por su hermana, para que los
reyes de estos países la hiciesen el amor, y la regalasen con presentes?
¡Qué fea cosa es el vender á su hermana!
- 6 -
16. Dadme razones que me espliquen: ¿por qué habiendo Dios
mandado á Abraham que toda su posteridad se circuncidase, no
se hizo asi en tiempo de Moisés?
17. Puedo ya saber por mi mismo si los tres ángeles á quienes
Sara sirvió un ternero para comer tenian un cuerpo, ó si lo habían
tomado prestado? Y cómo puede ser que habiendo Dios enviado
dos ángeles á Sodoma, quisiesen los sodomitas cometer
con ellos cierto pecado? Ellos debian ser muy bonitos. Pero ¿por
qué el justo Loth ofrece á los sodomitas, sus dos hijas en lugar de
los dos ángeles? Cuáles fueron al fin las que comerciaron? Aquellas
durmieron un poco con su padre: ¡ah, sabios maestros; esto
no es decente!
18. Me creerá mi auditorio cuando yo le diga que la mujer de
Loth fue convertida en estatua de sal? Qué responderé yo á los
que me digan que esta es una imitación grosera de la antigua
fábula de Euridices, y que la estatua de sal no podia resistir á las
lluvias?
19. Qué diré yo cuando tenga que justificar las bendiciones que
cayeron sobre el justo Jacob que engañó á Isaac, su padre, y que
robó á Gavan, su suegro? Cómo esplicaré yo que Dios se le apareció
en lo alto de una escala? Cómo peleó Jacob toda la noche con
un Angel, etc. etc.?
20. Cómo debo yo hablar y discurrir de la mansión de los judíos
en Egipto y su evasión? El Éxodo dice: que permanecieron cuatrocientos
años en el Egipto, y haciendo una cuenta exacta no se
encuentran sino doscientos cinco años de mansión. Por qué la
hija de Faraón se bañaba en el Nilo, en donde jamás se bañan á
causa de los cocodrilos, etc. etc.?
- 7 -
21. Habiéndose casado Moisés con la hija de una idólatra, cómo
le escogió Dios para su profeta sin hacerle de ello cargo? Cómo
los mágicos de Faraón hicieron los mismos milagros que Moisés,
escepto los de cubrir el pais de piojos y sabandijas? Cómo cambiaron
en sangre todas las aguas que había ya cambiado en sangre
Moisés?
Cómo Moisés, conducido por el mismo Dios, y hallándose al frente
de seiscientos treinta mil combatientes, huyó con su pueblo en
lugar de apoderarse de Egipto, cuyos primogénitos habían pido
muertos antes por el mismo Dios? Jamás ha podido el Egipto
reunir un ejército de cien mil hombres, desde que se hace mención
de él en los tiempos históricos Cómo huyéndose Moisés con
estas tropas de la tierra de Jesen, en lugar de ir línea recta al pais
de Canaan, atravesó la mitad del Egipto, subió hasta estar frente
por frente de Menfis, entre Baal Sephor y el mar rojo? En fin,
cómo Faraón pudo perseguirlo con toda su caballería, respecto á
que en la quinta plaga del Egipto hizo Dios perecer a todos los
caballos y demás bestias, y que además por estar cortado el Egipto
con tantos canales, tuvo siempre muy poca caballería?
22. Cómo conciliaré yo lo que se dice en el Exodo con el discurso
de san Esteban en las actas de los apóstoles y con los pasajes de
Jeremías y de Amós? El Exodo dice que sacrificaron a Jehová por
tiempo de cuarenta años en el desierto: Jeremías, Amós y San
Esteban dicen que allí no se ofreció ni sacrificio ni hostia en todo
el tiempo. El Exodo dice que se hizo el Tabernáculo en el que estaba
el arca de la alianza, y San Esteban dice en las actas que se
llevaba el Tabernáculo de Majoc y de Rempham
23. Yo no soy tan buen quimista para creerme felizmente del ternero
de oro, que dice el Éxodo haber sido formado en un solo dia,
y que Moisés lo redujo á cenizas. Son estos dos milagros, ó son
cosas posibles al arte humano?
- 8 -
24. Es también un milagro que el conductor de una nación, en un
desierto, haya hecho degollar á veintitrés mil hombres de esta
misma nación, por una sola de las doce tribus, y que veintitres
mil hombres se hayan dejado matar sin defenderse?
25. Debo yo mirar también como un milagro, ó como un acto de
justicia ordinaria, el hacer morir á veinticuatro mil hebreos, porque
uno de ellos había dormido con una madianita, á tiempo que
el mismo Moisés había tomado á una madianita por mujer? Y
estos hebreos que se nos pintan tan feroces, no eran demasiado
buenos, pues que así se dejaban degollar por las mujeres? Y ni
caso de las mujeres, podré yo contener la risa cuando diga que
Moisés encontró treinta y dos mil doncellas en el campo medianita,
con sesenta y un mil asnos? Estos son casi dos asnos por doncella.
26. Qué esplicacion daré yo á la ley que prohibe comer liebre por
que rumia y no tiene el pié hendido, cuando las liebres tienen el
pié hendido y no rumian? Ya habéis visto que este hermoso libro
ha hecho de Dios un mal geógrafo, un mal cronoligista, un mal
físico, y no lo hace mejor naturalista. Qué razones daré yo de
otras muchas leyes no menos sabias, como la de las aguas de celos,
y el castigo de muerte contra el hombre que duerma con su
mujer en el tiempo que tenga la menstruación, etc., etc., etc.?
Podré yo justificar estas bárbaras y ridiculas que se dicen emanadas
por el mismo Dios?
27. Que responderé yo á los que se admiren de que haya sido
preciso un milagro para hacer pasar el Jordán, que en su mayor
anchura no tiene mas de cuarenta y cinco piés, y que fácilmente
se podia pasar con la menor barquilla, y que era vadeable por
tantos sitios, testigos los cuarenta y dos mil efraimitas decollados
por sus hermanos en un vado de este rio?
- 9 -
28. Qué responderé yo á los que preguntan cómo cayeron los
muros de Jericó solo al sonido de las trompetas, y por qué las
demás ciudades no cayeron lo mismo?
20. Cómo escusaré yo la acción de la cortesana Rahab que vendió
á su patria Jericó? Pues no bastaba sonar la trompeta para tomar
la ciudad? Y cómo sondearé yo lo profundo de los decretos divinos
que quisieron que nuestro divino Salvador Jesucristo naciese
ó tuviese su origen de esta cortesana Rahab, como también el
incesto que Tamar cometió con Judá su suegro, y del adulterio de
David y Betbsabé? Qué incomprensibles son los caminos de Dios!
30. Cómo podré yo aprobar á Josué el haber hecho colgar á treinta
y un reyezuelos?, cuyos estados les había usurpado, es decir,
sus lugares ó aldeas?
31. Cómo hablaré yo de la batalla de Josué contra los amorreos
en Bethoron sobre el camino de Gabaon? El Señor hace llover del
cielo gruesas piedras desde Bethoron hasta Areca: de uno á otro
pueblo hay cinco leguas. y asi los amorreos fueron esterminados
por los peñascos que caian del cielo, en el espacio de cinco leguas.
La Escritura dice que era el medio día: por qué, pues, Josué
manda al sol y á la luna el pararse en medio del cielo para dar
tiempo de acabar la derrota de una pequeña tropa que estaba ya
esterminada? Por qué dice á la luna que se pare siendo medio
día? Cómo estuvieron el sol y la luna un día en un mismo sitio? A
qué comentador recurriré yo para explicar esta verdad extraordinaria?
32. Qué diré yo de Jephté que inmoló á su hija é hizo degollar
cuarenta y dos mil judios de la tribu de Efrain , que no podían
pronunciar el Schibolet?
- 10 -
33. Debo yo confesar ó negar que la ley de los judios no anuncia
en parte alguna penas ó recompensas despues de la muerte?
Cómo puede avenirse que ni Moisés ni Josué no han hablado de la
inmortalidad del alma, dogma conocido de los antiguos egipcios,
de los caldeos, de los persas y de los griegos: dogma que no tuvo
séquito entre los judíos, sino después de Alejandro, y que siempre
lo reprobaron los selduceos porque no está en el Pentateuco?
34. Qué color daré yo á la historia del levita, que habiendo venido
sobre su borrico á Gabas, ciudad de los Benjamines, fue objeto de
la pasión sodomitica de todos los gabaonitas que quisieron violarlo?
El les abandonó su mujer, con la que durmieron los gabaonitas
toda la noche, de lo que murió ella á la mañana siguiente. Si
los sodomitas hubieran aceptado las dos hijas de Loth en lugar de
los dos Angeles, habrian muerto ellas?
35. Necesito de vuestra enseñanza para entender el versículo
diez y nueve del capitulo primero de los Jueces, El Señor acompañó
á Juda, se hizo dueño de las montañas, pero no pudo deshacer
á los habitante de los valles, porque tenian gran cantidad de carros
armados con cuchillas. Yo con mis débiles luces no puedo comprender
cómo el Dios del cielo y de la tierra, que había cambiado
tantas veces el orden de !a naturaleza y suspendido las leyes
eternas en favor de su pueblo judio, no pudo al fin vencer los
habitantes de un valle porque tenian carros. Será verdad, como lo
pretenden muchos sabios, que los judíos mirasen entónces a su
Dios como una divinidad local y protectora que una vez era mas
poderosa que los dioses vecinos y otras menos? Y esto, no está
bien probado con aquella reapuesta de Jephté: Vosotros poseéis
de derecho lo que vuestro Dios Chamós os ha dado; sufrid, pues,
que nosotros tomemos lo que nuestro Dios Adonai nos ha prometido?
- 11 -
36. Yo añadiré también que hubiese tantos carros armados de
guadañas en un país de montañas, en donde la Escritura dice en
tantas partes, que la gran magnifícencia estaba en ir montados
sobre un asno.
37. La historia de Aod me da mucho que hacer. Yo veo á los Judíos
casi siempre avasallados á pesar del socorro de su Dios, que
les habia prometido con juramento el darles todo el país que hay
entre el Nilo, el Mar y el Eufrates. Hacia ya diez y ocho años que
estaban sujetos á un reyezuelo nombrado Eglon, cuando Dios
suscitó en favor de ellos á Aod, hijo de Jera, que se servia de la
mano izquierda como de la derecha. Aod, hijo de Jera, hizo que le
hiciesen un puñal con dos filos, lo ocultó bajo su capa, como lo
hicieron después Jacobo, Clemente y Ravaillac; pidió al rey una
audiencia secreta, dijo que tenía que comunicarle, de parte de
Dios, un secreto de la mayor importancia. Eglon se levanta respetuosamente,
y Aod con su mano izquierda le introduce el pufñal
en el vientre; Dios favoreció en todo esta acción, que en la moral
de todas las naciones del mundo parece algo dura. Enseñadme
cuál es el asesinato mas divino, el de S. Aod ó el de S. David, que
hizo asesinara a su cornudo Urias, ó el del bienventurado Salomon,
que teniendo setecientas mujeres y trescientas concubinas,
asesinó á su hermano Adonias porque le pidió una de ellas, etc.,
etc.. etc.
38. Os suplico me digáis con qué habilidad cojió Sanson trescientas
zorras, las ató unas á otras por las colas, y las puso hachas
encendidas en ellas, para pegar fuego en las mieses de los filisteos.
Las zorras casi no habitan sino los paises cubiertos de maleza.
En este cantón no había bosques, y parece muy dificil el cojer
trescientas zorras vivas y atarlas por la cola. Después dice que
mató mil filisteos con la quijada de un burro, y y que de uno de
los dientes de esta quijada salió una fuente. Cuando se trate de
quijadas de burros me daréis ilustraciones.
- 12 -
39. Yo os pido las mismas instrucciones sobre el buen hombre
Tobías, que dormía con los ojos abiertos, y que cegó por una cagada
de golondrina; sobre el Ángel que descendió espresamente
de lo que se llama Empíreo, para ir á buscar con el hijo Tobías el
dinero que el Judio Gabel debia á Tobias el padre; sobre la mujer
de Tobías, el hijo, que habia tenido siete maridos, á quienes el
diablo habia torcido el cuello, y sobre la manera de dar vista á los
ciegos con la hiél de un pescado. Estas historias son curiosas, y
después de los romances españoles no hay cosa mas digna de
atención. No se les puede comparar sino con las historias de Judith
y Esther; pero, podré yo interpretar bien el testo sagrado
que dice que la bella Judith descendía de Simeón, hijo de Rubén,
aunque Simeón sea hermano de Rubén, segun el testo sagrado,
que no puede mentir?
Yo amo mucho á Esther, y encuentro al pretendido rey Asnero,
muy sensato en casarse con una judía, y dormir con ella seis meses
sin saber quién era; y como todo lo demás es de esta clase,
me ilustrareis sí os agrada, puesto que sois mis sábios maestros.
40. Necesito vuestro socorro en la historia de los reyes, tanto por
lo menos como en la de los jueces; la de Tobías y su perro; la de
Esther; la de Judith; la de Ruth; etc., etc. Cuando Saúl fue declarado
rey, los judíos eran esclavos de los filisteos; sus vencedores no
les permitian tener espadas ni lanzas, y estaban obligados igualmente
á ir á tierra dé los filisteos para hacer afilar las hojas de
sus arados y sus hachas. Sin embargo, Saúl da la batalla á los filisteos
y consigue sobre ellos la victoria, y en esta batalla se encuentra
al frente de 300.000 soldados, en un país tan corto que
no puede alimentar 30,000 almas, porque él no tenía entonces
una tercera parte de la tierra santa á lo mas, y este pais estéril no
alimenta hoy 20.000 habitantes. El resto estaba obligado á ir á
ganar su vida haciendo el oficio de corredor en Balk, Damasco.
Tiro ó Babilonia.
- 13 -
41. Yo no sé cómo justificaré la acción de Samuel, que cortó en
trozos al rey Agag que Saúl habia hecho prisionero, y de quien
había tomado rescate. Yo no sé si nuestro rey Felipo, habiendo
cogido prisionero á un rey moro y compuesto con él, seria bien
recibido el que le cortase en pedazos.
42. Nosotros debemos un gran respeto á David, que era un hombre
según el corazón de Dios; pero temería hacerle traición á mis
conocimientoa para justificar por las leyes ordinarias la conducta
de David, que se asoció á 400 hombres de mala vida y consumidos
de deudas, como dice la Escritura, que marchó para ir á saquear
la casa de Naval, criado del rey y que ocho días después se
casó con su viuda; que va á ofrecer sus servicios á Akis, enemigo
de su rey; que pone á sangre y fuego la tierra de los aliados de
Akis, sin perdonar al sexo ni á la edad; que después subió al trono,
tomó nuevas concubinas, y que no contento con estas, roba á
Bethsabée á su marido, y hace matar al que él misma deshonra.
Me cuesta aun algún trabajo creer que Dios nazca después de
Judea de esta mujer adúltera y homicida, y que se encuentre entre
las abuelas del Ser Eterno. Ya os he prevenido sobre este articulo,
que da mucho que hacer á las almas devotas.
43. Las riquezas de David y Salomón, que montan mas de cinco
mil millones de ducados de oro, parecen difíciles de conciliar con
la pobreza del país y con el estado á que cataban reducidos los
judios en tiempo de Saul, cuando no tenian con que afilar las rejas
de sus arados y sus hachas. Nuestros coroneles de caballería
se pasmarán si les digo que Salomón tenia cuatrocientos mil caballos
en un corto país en que jamás los hubo, y en donde no hay
sino burros, como ya he tenido el honor de hacerlo presente.
44. Si debo yo creer la historia de las crueldades espantosas de
casi todos los reyes de Judá y de lsrael, temo de escandalizar á los
débiles mas bien que edificarlos. Todos estos reyes se asesinan
- 14 -
con alguna frecuencia los unos á los otros. Esta es muy mala polí-
tica si yo no me engaño.
45. Veo á este corto pueblo casi siempre esclavo bajo los fenicios,
los babilonios, los persas, los sirios, los romanos, y quizá tendría
yo alguna dificultad en conciliar tantas miserias en las magnificas
promesas de sus profetas.
46. Yo sé que todas las naciones orientales han tenido profetas,
pero no sé cómo interpretar los de los judíos. Qué debo entender
por la visión de Ezequiel, hijo de Buzi cerca del rio Covar: por los
cuatro animales que cada uno tenia cuatro cabezas y cuatro alas
con pies de ternero: por una rueda que tenia cuatro frentes: por
un firmamento sobre la cabeza de los animales? Cómo he de esplicar
el orden dado por Dios á Ezequiel de comer un libro de
pergamino, de hacerse atar, de estar acostado sobre el lado izquierdo
noventa dias, y sobre el derecho cuarenta, y de comer su
pan cubierto con su escremento? Yo no puedo penetrar el sentido
oculto de lo que dice Ezequiel en el capitulo 15. “Luego que se
ha formado vuestra garganta, y que habéis tenido pelo, me he
estendido sobre vosotros, he cubierto vuestra desnudez, os he
dado ropas talares, calzado, ceñidores, adornos, zarcillos; pero
vosotros después os habéis fabricado un B..... y os habéis prostituido
en las plazas públicas”.
Y en el capitulo 23 dice el profeta. “Que Oolla ha deseado con furor
la cópula de aquellos que tienen el pene como los burros, y
que derraman esperma como los caballos”.
47. Seria mi deber explicar la gran profecía de Isaías relativa a
nuestro Señor Jesucristo? Está, como lo sabéis, en el capitulo
sétimo. Razin, rey de Siria, y Phacee, reyezuelo de Jerusalem,
consultan al profeta Isaías sobre el suceso del sitio; Isaías le responde:
«Dios os dará una señal: una Virgen concebirá y parirá un
hijo que se llamará Emmanuel, comerá manteca y miel antes que
- 15 -
tenga la edad de discernir el bien y el mal; y antes que se halle en
estado de desechar el mal y escoger el bien, quedará el país libre
de los dos reyes... Y el Señor silbará á las moscas que hay en la
estremidad de los rios de Egipto, y á las abejas del pais de Azur...
Y este dia tomará el Señor una navaja de barbero alquilada en los
que están mas allá del rio, y raerá la cabeza y el pelo del pubes, y
toda la barba del rey de Asiria.»
Después, en el capitulo octavo, para cumplir el profeta con la profecía,
duerme con la profetisa, ella pare un niño y el Señor dice á
Isaías:
“Llamareis á este hijo Maher Salal-Hasbas. apresuraos á tomar
los despojos» correr á prisa el botín, y antes que el niño sepa
nombrar á su padre y á su madre, el poder de Damasco será trastornado.»
Yo no puedo sin vuestra ayuda esplicar netamente
esta profecía.
48. Cómo debo yo entender la historia de Jonás enviado á Ninive
para predicar la penitencia? Ninive no era israelita, y parece que
Jonás debia instruirla en la ley judáica antes de exortarla á penitencia.
El profeta en lugar de obedecer al Señor, se huye á Tarsis;
se levanta una tempestad: los marineros arrojan á Jonás al mar
para aplacar la borrasca: Dios envia un gran pescado que se traga
á Jonás: éste está tres dias y tres noches eu el vientre del pescado:
Dios manda al pescado que vuelva á Jonás: el pescado obedece:
Jonás sale á las playas de Jope: Dios le manda que vaya á decir
á Ninive que á los cuarenta dias será destruida si no hace penitencia.
De Jope á Nínive hay mas de cuatrocientas millas. Todas
estas historias no exigen conocimientos superiores que á mi me
faltan? Yo quisiera bien confundir a los sábios que pretenden que
esta fábula está tomada de la fábula del antiguo Hércules. etc.
Este Hércules fue encerrado tres días en el vientre de una balle-
- 16 -
na; pero allí engordó bien, porque comia sobre parrillas el higado
de la ballena. Jonás no fué tan diestro.
49. Enseñadme el arte para hacer entender los primercs vcrsículos
del profeta Osias. Dios le manda espresamente ayuntarse con
una prostituta, y que le haga concebir tres hijos de tal: el profeta
obedece siempre; se dirige á Dona Gomer, hija de D Debelaim, la
guarda tres años y le hace tres muchachos; lo que es una cosa
ejemplar. Depues quiere Dios otro ejemplar. Le manda dormir
con otra del cantón, que esté casada y sido infiel á su marido. El
buen hombre Osías siempre obediente, no tiene trabajo en encontrar
una bella señora de este carácter, y no le costó mas que
quince dracmas y una medida de cebada. Os ruego que tengais la
bondad de enseñarme cuánto valia el dracma entonces en el
pueblo judio, y qué es lo que las dais hoy por orden del Señor.
50. Aun necesito mas de vuestras sabias instrucciones sobre el
Nuevo Testamento. Temo no saber qué decir cuando tenga que
concordar las dos genealogias de Jesús, porque se me dirá que
Mateo da á Jacob por padre de José, y Lúcas lo hace hijo de Heli; y
esto es imposible, á no ser que se cambie el he en ja, y li en cob.Se
me preguntará cómo uno cuenta cincuenta y seis generaciones, y
el otro no cuenta mas que cuarenta y dos, y por qué estas generaciones
son todas diferentes, y también en las cuarenta y dos que
se han prometido no se cuentan mas que cuarenta y una; y en fin,
porqué este árbol genealógico es el de José, que no era padre de
Jesús. Temo no responder mas que necedades, como han hecho
todos mis antecesores. Yo espero que me sacareis de este laberinto.
Sois del dictamen de San Ambrosio, que dice que el ángel
hizo á María un niño por la oreja? María per aurem im pregnato
est ó del dictamen del reverendo padre Sánchez, que dice que la
Virgen derramó semen en su cópula con el Espíritu Santo? La
cuestión es curiosa. El sabio Sánchez, no duda que el Espíritu
Santo y la santa Virgen hicieron los dos en un mismo momento
- 17 -
una emision del semen, porque piensa que este encuentro simultáneo
de los dos sémenes es necesario para la generación.
Bien se conoce que Sánchez sabe mas de teología que de física y
obstetricia, y que los jesuítas no están llamados por su profesión
ó sus votos á ser padres.
51. Si yo anuncio, según Lúcas, que Augusto había mandado
hacer un padrón de toda la tierra cuando María estaba preñada, y
que Cirineo Quirino, gobernador de la Siria, publicó este padrón;
y que José y María fueron a Belem para hacerse empadronar; y si
se me rien á mis barbas, si los antiguos me ensenan que jamás
hubo empadronamiento del imperio romano; que no era Cirineo,
sino Quintilio Varron, el gobernador entonces de la Siria, sino
diez años después del nacimiento de Jesús, me hallaré bien embarazado,
y sin duda vosotros ilustrareis esta corta dificultad.
Por qué será sagrado un libro en donde solamente haya una sola
mentira?
52. Cuando yo enseñe que la familia fue al Egipto, según Mateo,
se me responderá que no es verdad, y que según los otros Evangelistas
permaneció en Judea; y si entonces convengo en que
permaneció en Judea, se me sostendrá que estuvo en Egipto. No
es mas corto el decir que se puede estar en dos partes á un tiempo,
como sucedió á San Francisco Javier y á otros muchos santos?
53. Los astrónomos podran muy bien burlarse de la estrella de
los tres reyes que los condujo á un establo. Pero supuesto que
vosotros sois tan grandes astrólogos, daréis razón de este fenó-
meno. Decidme primero, cuánto oro ofrecieron estos reyes? Porque
vosotros estáis acostumbrados á sacar mucho de los reyes y
de los pueblos. Y en cuanto al cuarto rey, que era Herodes, por
qué temia que Jesús nacido en este establo llegase á ser rey de los
judíos? Heredes no era rey sino por la gracia de los romanos, y
asi este era asunto de Augusto. La degollación de los Inocentes es
- 18 -
algo ridicula. Estoy incomodado de que ningún historiador romano
haya hablado de ninguna de estas cosas. Un antiguo martirologio
muy verídico (como lo son todos) cuenta catorce mil infantes
degollados. Si queréis que yo añada algunos millares mas,
no tenéis mas que decirlo.
54. Me diréis cómo llevó el diablo á Dios, y lo encaramó sobre
una colina de Galilea, desde donde le descubría todos los reinos
de la tierra? El diablo que promete á Dios todos estos reinos, con
tal que Dios adore al diablo, podrá escandalizar mucho á los
hombres honrados, en favor de los que os pido una recomendación.
55. Os ruego cuando vayáis á las bodas, que me digáis de qué
modo Dios, que fue también á las bodas, se valió para convertir el
agua en vino en favor de unos hombres que ya estaban borrachos.
56. Comiendo higos para desayunaros en fín de Julio, os suplico
que me digáis, por qué Dios cuando tuvo hambre, buscó higos en
el principio del mes de Marzo, cuando no era tiempo.
57. Después de haber recibido vuestras instrucciones sobre todos
los prodijios de esta especie, será preciso que yo diga que
Dios ha sido condenado á ser colgado por el pecado original; pero
si se me responde que jamás se ha tratado de pecado original
ni en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo, que solamente ha
dicho que Adán fue condenado á morir el dia que comiese del
árbol de la ciencia, pero que no murió, y que Agustino, obispo de
Hipona, antes Maniqueo, es el primero que ha establecido el pecado
original, os confieso que no teniendo por auditorio á los
hombres de Hipona, podría yo hacer que se burlasen de mi,
hablando mucho .sin decir nada. Porque cuando algunos disputantes
han venido á hacerme presente que era imposible que
Dios hubiese sido ajusticiado por una manzana que se había co-
- 19 -
mido cuatro mil años antes de su muerte, y que era también imposible
que al rescatar al género humano nó lo rescatase, antes
bien lo dejase aun todo entero entre las garras del diablo, escepto
algunos escogidos: yo no respondo á todo esto sino muchas necedades
y me voy á ocultar de vergüeza.
58. Comunicadme vuestras luces sobre la predicción que hace
nuestro Señor en San Lúcas al capítuIo veinte y uno. Jesús dice en
él espresamente: que vendrá en las nubes con gran poder y majestad,
antes que pase la generación á quien hablaba. Nada de
esto ha hecho, ni ha venido en las nubes. Si ha venido en algunas
grandes nieblas, nada de esto sabemos; decidme lo que sepáis
acerca de ello. El apóstol Paulo dice también á sus discípulos los
de Tesalónica, que irán en las nubes con él delante de Jesus. Por
qué no han hecho este viaje? Cuesta mas ir en las nubes que al
tercer ciclo? Os pido perdón, pero yo quiero mas las nubes de
Aristófanes que las de Paulo.
59. Diré yo con Lúcas que Jesús subió al cielo de una pequeña
aldea de Betania? Insinuaré yo con Mateo que fue de la Galilea, en
donde lo vieron los discípulos por última vez? Creeré sobre esto
á un doctor que dice, que Jesus tenia un pié en Galilea y otro en
Betania. Esta opinión me parece la mas probable, pero yo esperaré
sobre esta vuestra decisión.
60. Se me preguntará después si Pedro ha estado en Roma? Responderé
sin duda que ha sido allí Papa 25 años, y la gran razón
que daré para ello será que tenernos una epístola de este buen
hombre, que ni sabia leer ni escribir, su fecha en Babilonia. A esto
no se puede replicar; pero yo quisiera alguna razon mas fuerte.
61. Instruidme; por qué el Credo, que se llama símbolo de los
apóstoles, no fue hecho sino en tiempo de Gerónimo y de Rufino,
400 años después de los apóstoles? Decidme, por qué los primeros
padres de la Iglesia jamás citan sino los Evangelios que hoy
- 20 -
se llaman apócrifos? No es esta una prueba evidente de que los
cuatro canónicos no estaban compuestos aun?
62. No estáis incomodados como yo, de que los primeros cristianos
hayan forjado los malos versos, que ellos atribuyeron á las
Sibilas; que hayan forjado cartas de San Pablo á Séneca, cartas de
Jesús, cartas de María, cartas de Pílatos y que hayan establecido
asi su secta con cien crímenes de falsedades que se castigarían en
todos los tribunales de la tierra? Estos fraudes, están hoy reconocidos
por todos los sabios, se han visto precisados á llamarlos
piadosos. Pero no es cosa triste el que nuestra verdad no está
fundada sino sobre mentiras?
63. Decidme, por qué no habiendo Jesús instituido siete sacramentos,
tenemos nosotros siete? Por qué no habiendo dicho
Jesús jamás que él era trino, que tenia dos naturalezas con dos
voluntades y una persona, nosotros trino con una persona y dos
naturalezas? Por qué con dos voluntades, no ha tenido la de instruirnos
dé los dogmas de la religión cristiana? Y por qué cuando
ha dicho que entre sus discípulos no había ni primeros ni últimos,
el arzobispo de Toledo tiene un millón de escudos de renta,
cuando yo estoy reducido á una congrua porción?
64. Yo bien sé que la iglesia es infalible; pero es la iglesia griega,
la latina, la de Inglaterra, la de Dinamarca, la de Suecia, la de la
soberbia ciudad de Neuschatel, la de los primitivos llamados
cuakaros, la de los anabaptistas, ó la de los morabes? La iglesia
turca es también buena, pero se dice que la iglesia chinesca es
mucho mas antigua
- 21 -
65. El papa es infalible cuando duerme con su cortejo, ó con su
propia hija, y que trae para cenar una botella de vino envenenado
para el cardenal Corneto?1
Coando dos concilios se excomulgan uno á otro, como ha sucedido
veinte veces, cuál es el concilio infalible?
66. En fin, no valdría mas no internarse en estos laberintos, y
predicar simplemente la virtud? Cuando Dios nos Juzgue, dudo
mucho que nos pregunte si la gracia es versátil ó concomitante. Si
el matrimonio es la señal visible de una cosa invisible. Si nosotros
creemos que hay diez coros de Angeles ó nueve. Si el papa es
sobre el concilio, ó el concilio sobre el papa. Será un crimen á sus
ojos el haber dirigido nuestras súplicas en español cuando no se
sabe el latín? Seremos nosotros objeto de su eterna cólera por
haber comido por el valor de doce maravedises una mala comida
en cierto dia? Y seremos recompensados para siempre si habemos
comido con vosotros, sabios maestros, por cien duros, rodavallos,
lenguados y esturriones? Vosotros en el fondo de vuestros
corazones no le dais crédito; vosotros pensáis que Dios nos juzgará
según nuestras obras, y no según las ideas de Tomás ó de
Buenaventura.
No haré yo un servicio á los hombres en anunciarles solamente la
moral? Esta moral es tan pura, tan santa, tan universal, tan clara,
tan antigua, que parece que viene del mismo Dios, como la luz
que pasa entre nosotros, como su primera obra. No ha dado á los
hombres el amor propio para velar en su conservación; la buena
voluntad, la beneficencia, la virtud para velar sobre el amor propio;
las necesidades naturales para formar la sociedad; el placer
para gozar de él; el dolor que avisa el que gocemos con modera-
1El autor quería aparentemente hablar del papa Alejandro VI
- 22 -
ción; las pasiones que nos arrastran á grandes cosas, y la sabiduría
que pone freno á estas pasiones?
Por último, no ha inspirado á todos los hombres reunidos en sociedad
la idea de un Ser Supremo, á fin de que la adoración que
se debe á este Ser sea el mas firme vinculo de la sociedad? Los
salvajes que andan errantes por los bosques, no necesitan de este
conocimiento, no miran á los deberes dé la sociedad que ellos
ignoran: pero luego que se hallan reunidos los hombres, se manifiesta
Dios á su razón; necesitan de justicia, adoran en él el principio
de toda Justicia. Dios que nada le interesa sus vanas adoraciones,
las recibe como necesarias para ellos, y no para si: y del
mismo modo que les da el genio de las artes sin las que perece
toda sociedad, les da el espíritu de religión, la primera de las
ciencias, y la mas natural; ciencia divina cuyo principio es cierto,
aunque todos los dias se saquen de él consecuencias inciertas.
Me permitiréis el anunciar estas verdades á los nobles españoles?
67. Si queréis que yo oculte estas verdades, si me mandáis absolutamente
anunciar los milagros de Santiago de Galicia, de nuestra
Señora de Atocha; y de María de Agreda, que enseñaba sus
nalgas á los muchachos en sus estasis, decidme cómo debo yo
comportarme con los rebeldes que se atreven á dudarlo? Será
necesario que les haga dar con edificación la cuestión ordinaria y
estraordinaria?
Cuando yo encuentre muchachas Judias, deberé dormir con ellas
antes de hacerlas quemar? y cuando las ponga al fuego, no tendré
derecho á tomar de ellas una pierna ó una nalga para mi cena,
con las muchachas católicas?
Yo espero el honor de vuestra respuesta.
Domingo Zapata, el verdadero, el honrado, el caritativo.
- 23 -
No habiendo tenido Zapata respuesta, se puso á predicar sencillamente
á Dios. Anunció á los hombres el padre de los hombres,
remunerador, castigador y perdonador. Despojó la verdad de la
mentira, y separó la religion del fanatismo. Enseñó y practicó la
virtud: fué dulce, benéfico, modesto; y fué quemado en Valladolid
el año de la gracia de 1631.
Rogad á Dios por el alma del hermano Zapata
Fin
Zapata era licenciado en Teología y profesor de la Universidad de
Salamanca, en el año de 1629; en cuya época escribió sus célebres
sesenta y siete preguntas, para que fueran contestadas por
una junta de Doctores, las cuales, después de leidas, fueron quemadas,
sufriendo él igual suerte pasados dos años de sufrimientos
en tristes calabozos, de donde fue sacado en el año de 1631
para sufrir tan horrible pena