Moaxaja de Ibn Bāqī de Córdoba (m. 1145), intentando reproducir el juego de rimas en castellano para hacer comprensible el sistema:
Qufl
El amor juguetea con mi corazón
que se queja y llora por la pasión.
Gusn
¡Oh gentes! Mi corazón está prendado,
y es quien ansía amar, desconcertado;
le engaño y es mi llanto, el derramado.
Qufl
¿Quién te ha enseñado, ¡oh garzón!,
a lanzar miradas que matan a un león?
Gusn
En noche oscura, luna llena,
en rama granada, fruta plena,
esbelta cintura y mejilla morena.
Qufl
Ven, amado mío, a la unión,
para la huida de mí, no hay razón.
Gusn
Me contestó: mi mejilla es flor venenosa,
mis ojos desenvainan espada filosa.
¡Cuidado, mi unión es peligrosa!
Qufl
Quien desee atraparle, va a la perdición,
pero yo continúo detrás, con tesón.
Gusn
Mi corazón engañado se derrite de amor;
su amor entre tinieblas es puro resplandor;
prisionero entre sus manos está todo mi ardor;
Markaz o Jarŷa
No encuentro para la calma
ninguna razón,
derramar lágrimas
es mi solo blasón.