viernes, 8 de septiembre de 2023

Canciones de Joaquín Sabina

A mis cuarenta y diez


A mis cuarenta y diez,

Cuarenta y nueve dicen que aparento,

Más antes que después,

He de enfrentarme al delicado momento

De empezar a pensar

En recogerme, de sentar la cabeza,

De resignarme a dictar testamento

(perdón por la tristeza)

Para que mis allegados, condenados

A un ingrato futuro,

No sufran lo que he sufrido, he decidido

No dejarles ni un duro,

Sólo derechos de amor,

Un siete en el corazón y un mar de dudas,

A condición de que no

Los malvendan, en el rastro, mis viudas


Y, cuando, a mi Rocío,

Le escueza el alma y pase la varicela,

Y, un rojo escalofrí­o,

Marque la edad del pavo de mi Carmela,

Tendrán un mal ejemplo, un hulla hop

Y un D'Artacán que les ladre,

Por cada beso que les regateó

El fanfarrón de su padre


Pero sin prisas, que, a las misas

De réquiem, nunca fui aficionado,

Que, el traje de madera, que estrenaré,

No está siquiera plantado,

Que, el cura, que ha de darme la extremaunción,

No es todaví­a monaguillo,

Que, para ser comercial, a esta canción

Le falta un buen estribillo


Desde que salgo con la pálida dama

Ando más muerto que vivo,

Pero dormir el sueño eterno en su cama

Me parece excesivo,

Y, eso que nunca he renunciado a buscar,

En unos labios abiertos,

Dicen que hay besos de esos que, te los dan,

Y resucitan a un muerto


Y, si a mi tumba, os acercáis de visita,

El dí­a de mi cumpleaños,

Y no os atiendo, esperadme, en la salita,

Hasta que vuelva del baño

A quién le puede importar,

Después de muerto, que uno tenga sus vicios?

El dí­a del juicio final

Puede que Dios sea mi abogado de oficio


Pero sin prisas, que, a las misas

De réquiem, nunca fui aficionado,

Que, el traje de madera, que estrenaré,

No está siquiera plantado,

Que, el cura, que ha de darme la extremaunción,

No es todaví­a monaguillo,

Que, para ser comercial, a esta canción

Le falta un buen estribillo


Contigo


Yo no quiero un amor civilizado

Con recibos y escena del sofá

Yo no quiero que viajes al pasado

Y vuelvas del mercado con ganas de llorar


Yo no quiero vecinas con pucheros

Yo no quiero sembrar ni compartir

Yo quiero catorce de febrero

Ni cumpleaños feliz


Yo no quiero cargar con tus maletas

Yo no quiero que elijas mi champú

Yo no quiero mudarme de planeta

Cortarme la coleta, brindar a tu salud


Yo no quiero domingo por la tarde

Yo no quiero columpio en el jardí­n

Lo que yo quiero corazón cobarde

Es que mueras por mí­


Y morirme contigo si te matas

Y matarme contigo si te mueres

Porque el amor cuando no muere mata

Porque amores que matan nunca mueren


Yo no quiero juntar para mañana

Nunca supe llegar a fin de mes

Yo no quiero comerme una manzana

Dos veces por semana, sin ganas de comer


Yo no quiero calor de invernadero

Yo no quiero besar tu cicatriz

Yo no quiero Parí­s con aguacero

Ni Venecia sin ti


No me esperes a las doce en el juzgado

No me digas volvamos a empezar


Yo no quiero ni libre ni ocupado

Ni carne ni pecado ni orgullo ni piedad

Yo no quiero saber porqué lo hiciste

Lo que yo quiero muchacha de ojos tristes

Es que mueras por mí­


Y morirme contigo si te matas

Y matarme contigo si te mueres

Porque el amor cuando no muere mata

Porque amores que matan nunca mueren


Nos sobran los motivos, canción de Joaquín Sabina


Este adiós no maquilla un hasta luego,

este nunca no esconde un ojala,

estas cenizas no juegan con fuego,

este ciego no mira para atrás.

Este notario firma lo que escribo,

esta letra no la protestaré,

ahórrate el acuse de recibo,

estas vísperas son las de después.

A este ruido tan huérfano de padre

no voy a permitirle que taladre

un corazón podrido de latir.

Este pez ya no muere por tu boca,

este loco se va con otra loca,

estos ojos no lloran más por ti.


Esta sala de espera sin esperanza,

estas pilas de un timbre q se secó

este helado de fresa de la venganza

esta empresa de mudanza

con los muebles del amor.


Esta campana mora en el campanario,

esta mitad partida por la mitad,

estos besos de Judas,este calvario,

este look de presidiario,

esta cura de humildad.


Este cambio de acera de tus caderas,

estas ganas de nada menos de tí

este arrabal sin grillos en primavera,

ni espaldas con cremalleras,

ni anillos de presumir.


Esta casita de muñecas de alterne

este racimo de pétalos de sal

este huracán sin ojos que lo gobiernen

este jueves,este viernes

y el miércoles q vendrá


(ESTRIBILLO)

No abuses de mi inspiración,

no acuses a mi corazón

tan maltrecho y ajado

q está cerrado por derribo.


Por las arrugas de mi voz

se filtra la desolación

de saber q éstos son

los últimos versos q te escribo,

para decir "con Dios" a los dos

nos sobran los motivos.


Este nido de pájaro disecado

este perro andaluz sin domesticar

este trono de príncipe destronado

esta espina de pescado

esta ruina de Don Juan.


Esta lágrima de hombre de las cavernas

esta horma de zapato de Barba Azul,

que poco rato dura la vida eterna

por el túnel de tus piernas,

entre Córdoba y Maipú.


Esta guitarra cínica y dolorida

con su terco knock,knockin'on heaven's door,

estos labios que saben a despedida

a vinagre en las heridas

a pañuelo de estación


Este ladrón aparcado en tu toga

la rueca de Penélope en Luna Park

estos celos que sueñan que te desnudan

esta caracola viuda

sin la pianola del mar.


(ESTRIBILLO)

No abuses de mi inspiración...


19 días y 500 noches Joaquín Sabina


Lo nuestro duró

Lo que duran dos peces de hielo

En un güisqui on the rocks

En vez de fingir

O, estrellarme una copa de celos

Le dio por reír

De pronto me vi

Como un perro de nadie

Ladrando, a las puertas del cielo

Me dejó un neceser con agravios

La miel en los labios

Y escarcha en el pelo


Tenían razón

Mis amantes

En eso de que, antes

El malo era yo

Con una excepción

Esta vez

Yo quería quererla querer

Y ella no

Así que se fue

Me dejó el corazón en los huesos

Y yo de rodillas


Desde el taxi

Y, haciendo un exceso

Me tiró dos besos

Uno por mejilla

Y regresé

A la maldición del cajón sin su ropa

A la perdición de los bares de copas

A las cenicientas

De saldo y esquina


Y, por esas ventas

Del fino laina

Pagando las cuentas

De gente sin alma

Que pierde la calma

Con la cocaína

Volviéndome loco

Derrochando la bolsa y la vida

La fui, poco a poco

Dando por perdida


Y eso que yo

Paro no agobiar con flores a María

Para no asediarla con mi antología

De sábanas frías y alcobas vacías

Para no comprarla con bisutería

Ni ser el fantoche que va en romería

Con la cofradía del santo reproche


Tanto la quería

Que tardé en aprender a olvidarla,

Diecinueve días y quinientas noches


Dijo hola y adiós

Y el portazo, sonó como un signo de interrogación

Sospecho que así

Se vengaba,a través del olvido

Cupido de mí

No, no pido perdón (no pido perdón)


¿para qué? si me va a perdonar

Porque ya no le importa

Siempre tuvo la frente muy alta

La lengua muy larga

Y la falda muy corta


Me abandonó

Como se abandonan los zapatos viejos

Destrozó el cristal de mis gafas de lejos

Sacó del espejo su vivo retrato

Y fui, tan torero

Por los callejones del juego y el vino

Que, ayer el portero

Me echó del casino de Torrelodones

Qué pena tan grande

Negaría el santo sacramento

En el mismo momento

Que ella me lo mande


Y eso que yo

Paro no agobiar con flores a María

Para no asediarla con mi antología

De sábanas frías y alcobas vacías

Para no comprarla con bisutería

Ni ser el fantoche que va en romería

Con la cofradía del santo reproche


Tanto la quería

Que tardé en aprender a olvidarla,

Diecinueve días y quinientas noches


Y regresé

A la maldición del cajón sin su ropa

A la perdición de los bares de copas

A las cenicientas

De saldo y esquina


Y, por esas ventas

Del fino laina

Pagando las cuentas

De gente sin alma

Que pierde la calma

Con la cocaína


La del pirata cojo


No soy un fulano con la lágrima fácil

de esos que se quejan solo por vicio,

si la vida se deja le meto mano

y si no aún me excita mi oficio,

y como además sale gratis soñar

y no creo en la reencarnación,

con un poco de imaginación,

partiré de viaje enseguida

a vivir otras vidas

a probarme otros nombres,

a colarme en el traje y la piel

de todos los hombres

que nunca seré:


Al Capone en Chicago

legionario en Melilla

pintor en Montparnasse


Mercader en Damasco

costalero en Sevilla

negro en Nueva Orleans


Viejo verde en Sodoma

deportado en Siberia

sultán en un harem


¿Policía? ni en broma

triunfador de la feria

gitanito en Jerez


Tahúr en Montecarlo

cigarrillo en tu boca

taxista en Nueva York.


El más chulo del barrio

tiro porque me toca

suspenso en religión


Confesor de la reina

banderillero en Cádiz

tabernero en Dublín.


Comunista en las Vegas

ahogado en el Titanic

Flautista en Hamelín.


Pero si me dan a elegir

entre todas las vidas yo escojo

la del pirata cojo

con pata de palo,

con parche en el ojo,

con cara de malo,

el viejo truhán, capitán

de un barco que tuviera

por bandera

un par de tibias y una calavera


La del pirata cojo

con pata de palo,

con parche en el ojo,

con cara de malo,

el viejo truhán, capitán

de un barco que tuviera

por bandera

un par de tibias y una calavera.


Billarista a tres bandas

insumiso en el cielo

dueño de un cabaret.


Arañazo en tu espalda

tenor en Rigoletto

pianista de un burdel.


Bongosero en la Habana

Casanova en Venecia

anciano en Shangri La,


Polizón en tu cama

vocalista de orquesta

mejor tiempo en Le Mans.


Cronista de sucesos

detective en apuros

conservado en alcohol.


Violador en tus sueños

suicida en el viaducto

guapo en un culebrón


Morfinómano en China

desertor en la guerra

boxeador en Detroit.


Cazador en la India

marinero en Marsella

fotógrafo en Playboy.


Pero si me dan a elegir

entre todas las vidas yo escojo

la del pirata cojo

con pata de palo,

con parche en el ojo,

con cara de malo,

el viejo truhán, capitán

de un barco que tuviera

por bandera

un par de tibias y una calavera.


La del pirata cojo

con pata de palo,

con parche en el ojo,

con cara de malo,

el viejo truhán, capitán

de un barco que tuviera

por bandera

un par de tibias y una calavera.


Tan joven y tan viejo


Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;

en el álbum de cromos de la resignación

pegábamos los niños que odiaban los espejos

guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.


Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida

le pedí que a su antojo dispusiera de mí,

ella me dió las llaves de la ciudad prohibida

yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.


Así crecí volando y volé tan deprisa

que hasta mi propia sombra de vista me perdió,

para borrar mis huellas destrocé mi camisa,

confundí con estrellas las luces de neón.


Hice trampas al póker, defraudé a mis amigos,

sobre el banco de un parque dormí como un lirón;

por decir lo que pienso sin pensar lo que digo

más de un beso me dieron (y más de un bofetón).


Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna,

lo que sé del pecado lo tuve que buscar

como un ladrón debajo de la falda de alguna

de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.


Así que, de momento, nada de adiós muchachos,

me duermo en los entierros de mi generación;

cada noche me invento, todavía me emborracho;

tan joven y tan viejo, like a rolling stone.

Cuervo Ingenuo y otras canciones de Javier Krahe

Cuervo Ingenuo,  canción de Javier Krahe


Tú decir que si te votan

tú sacarnos de la OTAN,

tú convencer mucha gente,

tú ganar gran elección.

Ahora tú mandar nación,

ahora tú ser presidente.

Hoy decir que es Alianza

ser de toda confianza,

incluso muy conveniente.

Lo que antes ser muy mal,

permanecer todo igual

y hoy resultar excelente.

¡Hombre blanco hablar con lengua de serpiente!

¡Hombre blanco hablar con lengua de serpiente!

Cuervo ingenuo no fumar

la pipa de la paz con tú,

¡por Manitú!

¡por Manitú!

Tú no tener nada claro

cómo acabar con el paro;

tú ser en eso paciente;

pero hacer reconversión

y, aunque haber grave tensión,

tú actuar radicalmente.

Tú detener por diez días

en negras comisarías

donde mal trato es frecuente;

ahí tú no ser radical,

no poner punto final,

ahí tú también ser paciente.

¡Hombre blanco hablar con lengua de serpiente!

¡Hombre blanco hablar con lengua de serpiente!

Cuervo ingenuo no fumar

la pipa de la paz con tú,

¡Por Manitú!

¡Por Manitú!

Tú tirar muchos millones

en comprar tontos aviones

al otro gran presidente.

En lugar de recortar

loco gasto militar,

tú ser su mejor cliente.

Tú mucho partido, pero

¿es socialista, es obrero,

o es español solamente?

Pues tampoco cien por cien

si americano también.

Gringo ser muy absorbente.

¡Hombre blanco hablar con lengua de serpiente!

¡Hombre blanco hablar con lengua de serpiente!

Cuervo ingenuo no fumar

la pipa de la paz con tú,

¡Por Manitú!

¡Por Manitú!


Un burdo rumor, Javier Krahe


No sé tus escalas, por lo tanto eres muy dueña,

de ir por ahí diciendo que la tengo muy pequeña.

No está su tamaño, en honor a la verdad

fuera de la ley de la relatividad

y, aunque en rigor

no es mejor

por ser mayor o menor,

ciertamente es un burdo rumor.


Pero como veo que por ser tú tan cotilla

va de boca en boca y es la comidilla,

en vez de esconderla como haría el avestruz,

tomo mis medidas, hágase la luz.

Y, aunque en rigor

no es mejor

por ser mayor o menor,

una encuesta he hecho a mi alrededor.


Trece interesadas respondieron a esta encuesta,

de la cuales una no sabe/no contesta.

¿Y de en la otras doce? División como veréis:

se me puso en contra la mitad, es decir, seis.

Y, aunque en rigor

no es mejor

por ser mayor o menor,

otras seis francamente a favor.


Y si hubo reproches fueron, en resumen,

por su rendimiento, no por su volumen.

Y las alabanzas que también hubo un montón,

hay que atribuirlas a una cuarta dimensión.

Y, aunque en rigor

no es mejor

por ser mayor o menor,

a que a veces soy muy cumplidor.


Mi mujer incluso dijo “aunque prefiero,

como tú ya sabes, la del jardinero,

por si te interesa, pon que estáis a la par,

sólo que la suya es mucho menos familiar.

Y, aunque en rigor

no es mejor

por ser mayor o menor,

nunca olvida traerme una flor”.


Es mísero, sórdido, y aún diría tétrico,

someterlo todo al sistema métrico.

No estés con la regla más de lo que es natural,

te aseguro chica que eso puede ser fatal.

Y, aunque en rigor

no es peor

por ser mayor o menor,

yo, que tú, consultaba al doctor

López Ibor.


No todo va a ser follar, Javier Krahe


También habrá que saltar a la pata coja,

y habrá que coleccionar sellos de Nigeria,

no todo va a ser follar,

no todo va a ser follar,

y habrá también que apretar una tuerca floja

y habrá que ir a trabajar,

no todo va a ser follar,

por una miseria.


Y habrá también que llevar a arreglar el coche

y habrá que quitarle el polvo a la biblioteca,

no todo va a ser follar,

no todo va a ser follar,

y habrá que cerrar el bar al morir la noche

y habrá también que pagar,

no todo va a ser follar,

lo de la hipoteca.


No todo va a ser follar,

ya follé el año pasado

a la orillita del mar

con una mujer sin par

que después me dio de lado,

lo recuerdo, algo tocado

pero sin dramatizar,

no todo va a ser follar,

no todo va a ser follar.


También habrá que llamar a la pobre Alicia,

y habrá que modificar la ronda nocturna,

no todo va a ser follar,

no todo va a ser follar,

y habrá que desmenuzar la última noticia

y habrá que depositar,

no todo va a ser follar,

el voto en la urna.


Y habrá también que comprarse unos calcetines,

también habrá que regar esos cuatro tiestos,

no todo va a ser follar,

no todo va a ser follar,

y habrá que documentarse sobre los delfines

y habrá también que firmar,

no todo va a ser follar,

muchos manifiestos.


No todo va a ser follar,

ya follé el año pasado

a la orillita del mar

con una mujer sin par

que después me dio de lado,

lo recuerdo, trastornado

pero sin exagerar,

no todo va a ser follar,

no todo va a ser follar.


También habrá que invitar a una barbacoa,

y habrá también que acercarse hasta el quinto pino,

no todo va a ser follar,

no todo va a ser follar,

y habrá que intentar cruzar Núñez de Balboa

y habrá que ir a consultar,

no todo va a ser follar,

a un buen otorrino.


También habrá que admirar a la mona Chita,

y habrá también que jugar a pares o nones,

no todo va a ser follar,

no todo va a ser follar,

y habrá que resucitar por la mañanita

y habrá también que cantar,

no todo va a ser follar,

muchas más canciones.


No todo va a ser follar,

ya follé el año pasado

a la orillita del mar

con una mujer sin par

que después me dio de lado,

lo recuerdo, obsesionado

pero sin llorar,

no todo va a ser follar,

no todo va a ser follar.


San Cucufato, Javier Krahe


He perdido el pudor, ya no tengo decencia

y me exhibo desnudo con cierta frecuencia.

¿Qué será

que este cuerpo gentil, visto así en cueritatis,

por dinero está bien y molesta si es gratis?

Yo no sé qué será pero como no cobro

por desvelar mi piel, está visto que sobro.

Mi albornoz

¿dónde está mi albornoz, dónde está mi recato?

Mi extraviado pudor dame, San Cucufato.


San Cucufato, te enciendo esta vela.

Devuélveme el pudor, hace un frío que pela.

San Cucufato, los cojones te ato:

si no me lo devuelves no te los desato.


He perdido el amor, contraje matrimonio

y la paz conyugal me ha matado el insomnio

genital.

Cumplo como varón porque aún tengo reflejos

y mi buena mujer no va mucho más lejos.

Yo solía pasar largas horas de fiesta...

ahora, cuando ha lugar nos echamos la siesta

y a dormir.

¿Dónde está la avidez, dónde está el arrebato?

Mi dormida pasión dame, San Cucufato.


San Cucufato, te enciendo este cirio.

Devuélveme el amor, aquel viejo delirio.

San Cucufato, los cojones te ato:

si no me lo devuelves no te los desato.


He perdido el humor, me deshago en suspiros

viendo que fácil es, pero nunca es ni a tiros.

¡Que país!

Uno, pobre infeliz, tan dispuesto al abrazo

y la España Cañí va y le da un españazo.

Miro a mi alrededor, no le veo la gracia

pero la desgracia sí. De mi boca, reacia,

sale un jé,

pero un jé muy flojín, de media comisura.

Cucufato: mi humor o caeré en la locura.


San Cucufato, te enciendo esta bujía.

Devuélveme el humor, permite que me ría.

San Cucufato, los cojones te ato:

si no me lo devuelves no te los desato.


Antípodas, Javier Krahe


En las antípodas todo es idéntico,

tienen teléfonos, tienen semáforos

con automóviles con sancristóbales,

muchos estómagos están a régimen.

Tienen políticos más bien estúpidos

pero son súbditos muy pusilánimes.

En las antípodas todo es idéntico,

idéntico a lo autóctono.


La problemática es económica

y en lo teórico no son unánimes,

lo hay escépticos, los hay fanáticos,

pero en la práctica no ves apóstatas

sino en los márgenes o con prismáticos.

Y unos son míseros, otros son prósperos,

en las antípodas todo es idéntico,

idéntico a lo autóctono.


Hay mundo artístico con gente excéntrica,

mundo científico con catedráticos

y cuerpo médico y casos clínicos.

La gente rústica puebla las fábricas

y los hipódromos los aristócratas.

Ciertos filósofos sienten escrúpulos.

En las antípodas todo es idéntico,

idéntico a lo autóctono.


Algunos fármacos son ilegítimos

pero hay gran tráfico, lo cual es lógico

porque los réditos son astronómicos

y hay muchas víctimas, hay muchas cárceles.

Voces hipócritas piden, coléricas

medidas drásticas, sillas eléctricas.

En las antípodas todo es idéntico,

idéntico a lo autóctono.


Los eclesiásticos desde sus púlpitos

causan catástrofes, y los omnímodos

poderes fácticos hazañas bélicas

y actos vandálicos los energúmenos,

y los pacíficos, actos inútiles.

Entre los lúcidos cunde el desánimo.

En las antípodas todo es idéntico,

idéntico a lo autóctono.


Se dan fenómenos de rara índole:

idéntico a lo autóctono,

madres estériles con partos múltiples,

idéntico a lo autóctono,

problemas étnicos con los indígenas,

idéntico a lo autóctono,

falsas polémicas con los satélites,

idéntico a lo autóctono,

grandes espíritus viven recónditos,

idéntico a lo autóctono,

y hay lodos tóxicos abundantísimos…


En otros términos que están incómodos.

Pero es fantástico, martes y miércoles,

jueves y sábados, lunes y vísperas,

dan espectáculo con el esférico,

y allí, al unísono, arman escándalo

y es como un bálsamo para sus ánimas.

En las antípodas todo es idéntico,

idéntico a lo autóctono.


Abajo el Alzheimer, Javier Krahe


Sí, que los recuerdo, fueron los mejores,

con muchos detalles y vivos colores

aquí van las cuentas de mis cien amores.

Veamos si tengo o no tengo memoria.


Un amor eterno, otros casi tanto.

De siempre me prenden los cinco en su encanto,

tan sólo por ellas he vertido el llanto.

Peaje de amor, cantidad irrisoria.


Amores de suerte, amores de paso,

amores refugio, amores al raso,

parques del Retiro, museos Picasso.

Incluso una suite en el Waldorf Astoria.


Amores insólitos por lo singulares,

hay reinas del mar por los siete mares.

De amores sin par, unos quince pares.

Y todas tangibles, ninguna ilusoria.


Descuéntame uno y van treinticuatro,

el uno que tacho fue puro teatro,

una tontería y no lo idolatro.

Ocurre que es que no tuve escapatoria.


De cinco minutos, de media mañana,

de fin de mi vida, de fin de semana,

por el via amoris de mi real gana.

Cada uno su cruz y hoy la mía es de gloria.


Amores de ida, amores de vuelta,

amores debidos al Ebro y al Delta,

y al imperio ruso y al folclore celta.

También llevo bien geografía e historia.


Van ochenta y casi me olvido la lluvia

mojando los rizos de mi única rubia.

Y a mi diosa blanca. Y a mi esclava nubia.

Y a mis tres Marías, Marías Victorias.


Y a las seis menores aunque muy crecidas.

Sus seis casi estrenos me dieron seis vidas.

Me obligó el espejo a seis despedidas

de seis aplicadas en arte amatoria.


Las ocho que faltan las guardo en secreto,

que yo fui Montesco y ellas Capuleto,

y me comprometen o las comprometo.

Mi alegre canción iba a ser mortuoria.


Y ya están las cuentas de mis cien amores,

que claro que sí, fueron los mejores.

Y si queréis más, yo, de mil amores.

Y ruede la rueda y gire la noria.


Marieta, versión de Javier Krahe de la canción de Georges Brassens


Y yo que fui a rondarle

la otra noche a Marieta

la bella, la traidora

había ido a escuchar a Alfredo Krahus


Y yo con mi canción

como un gilipollas, madre

Y yo con mi canción

como un gilipollas


Y entré con el salero

al comedor de Marieta

la bella, la traidora

ya estaba acabando el flan


Y yo allí con la sal

como un gilipollas, madre

Y yo allí con la sal

como un gilipollas.


Y cuando por su santo

le compré una bicicleta

la bella, la traidora

ya se había agenciado un Rolls.


Pegado al manillar

hice el gilipollas, madre

pegado al manillar

hice el gilipollas.


Y le llevé una orquídia

a nuestra cita en la Glorieta

la bella se besaba con un chulo

y apoyada en un farol


Y yo allí con mi flor

como un gilipollas, madre

y yo allí con mi flor

como un gilipollas.


Y cuando ya por fin

fui a degollar a Marieta

la bella, la traidora

de un soponcio

se me había muerto ya.


Y yo con mi puñal

como un gilipollas, madre

y yo con mi puñal

como un gilipollas.


Y lúgubre corrí

al funeral de Marieta

A la bella, la traidora

le dio por resucitar.


Y yo con mi corona

hice el gilipollas, madre

y yo con mi corona

hice el gilipollas.