miércoles, 13 de agosto de 2008

Por quién doblan las campanas, John Donne

It tolls for thee.

¿Quién no echa una mirada al sol
cuando atardece? ¿Quién depone los ojos
del cometa cuando fulgura?¿Quién no presta
oídos a una campana cuando por algo
tañe?¿Quién puede desoír esa campana
cuya música traslada fuera de este mundo?

Nadie es una isla, completo en sí mismo;
cada hombre es una pieza del continente,
un trozo de tierra; si el mar arrebata
una parte, toda Europa queda
achicada como si se tratara de un promontorio,
de la casa de uno de tus amigos, o incluso de la tuya.

La muerte de cualquier hombre me reduce
porque estoy unido a la humanidad;
por tanto, no preguntes nunca
por quién doblan las campanas: doblan por ti

1 comentario:

anunciador dijo...

De casualidad tiene una versión digital del libro? Si la tiene, puede socializarla en bibliotecaignoria.blogspot.com o en mi correo: abelgomo@gmail.com. Gracias por el poema: es muy bello