I
Censura costumbres y las propiedades de algunas Naciones.
ROMANCE LXXI.
Cansado estoy de la Corte,
que tiene en breve confín
buen cielo, malas ausencias,
poco amor, mucho alguacil.
Ahíto me tiene España,
provincia, si antes feliz,
hoy tan trocada, que trajes
cuida y olvida la lid.
No quiero ver ciertos godos,
muy puestos a concebir
que, trampeando la barba,
la desmienten con barniz.
Doncellas que en un instante
hilarán a su candil
con su huso y su costumbre
el cerro de Potosí.
Casadas que en la partida
del marido becerril,
a los Partos y a los Medos
cubren con el faldellín.
Maridito melecina
que con ingenio sutil
se retira cuando quiere
chupar humor para sí.
Contra bolsa remontada
ver de un tintero civil
salir la volatería
de tanta pluma neblí.
Un abogado, que quiere
por barbado corregir
con más zalea que leyes
menos textos que nariz.
Muy cordón y muy rosario
un ropero Malgesí;
tercero, que por un cuarto
será segundo Caín.
Una niña concebida
en original pedir;
para quien muere gusano,
para quien vive arestín.
Un obligado de aceite,
que antaño fue volatín
y ya regidor lechuza
se llama Don Belianís.
Ver al doctor Parce mihi,
pestilencia de ormesí,
fabricando calaveras
a puro sen y pujín.
Al resuello de la cárcel,
al vaho del perseguir
hecho siempre Juan de Espera
no en Dios, sino en corchapín.
No quiero ver la vïuda,
entre cuaresma y monjil,
hacer las tocas manteles
y el plato de su vivir.
Una vieja sempiterna,
calavera carmesí,
con más nietos que cabellos,
orejón dado matiz.
Ver arremedar privanzas
un hablador y un malsín,
encajando el despachamos
y un poco de Arosteguí.
Más lana hubiera en Segovia
si desquilara Madrid
los petos y pantorrillas
de galán tanto arlequín.
Con la barriga a la boca,
anda en días de parir
y sus tripas de pelota
todo jubón varonil.
Un ginovés a caballo
¿quién le ha de poder sufrir
más guarismo que jinete,
aunque lleve borceguí?
Harto de ser castellano
desde el dia en que nací,
quisiera ser otra cosa
por remudar de país.
Si no mirara adelante,
ya me hiciera florentín
que, el tener sangre en el ojo,
es calidad de por sí.
Fuera alemán o tudesco;
mas ¿de qué puede servir?
Que ya los brindis de Tajo
no le deben nada al Rhin.
Sed a sed los españoles
aguardaremos al Cid;
que a pie bebemos a Toro,
y a caballo a San Martín.
Ser inglés no añade nada
a nuestro ciego vivir;
que la fe de las mujeres
es ya Lutero y Calvín.
Franceses son por la vida
mis huesos de Antón Martín;
mas mi flor es la del berro,
antes que la flor de lis.
Todo hoy ministro es Turquía
en el español cenit,
donde el zancarrón se adora
y tiene templo y atril.
A tener alma melosa
fuera portugués machín,
por hartarme de bayeta
y para dar que reír.
Mas no quiero llorar muerto
al rey valiente y infeliz
que de guitarra en guitarra
quiso llegar al Sofí.
Pero ya estoy antojado
de irme a Galicia a vivir,
por emplear en lugares
catorce maravedís:
Tierra donde el Sol influye
esportillos y mandil;
a todo ventero mozas,
ayos a todo rocín:
en donde cuatro vasallos
valen un maravedí
y es ajuar de titulado
sardesco, choza y mastín.
En donde, como el tocino,
anda el hidalgo en pernil;
ellos cargados de barba
ellas tomadas de orín.
Región copiosa de pueblos;
pues en medio celemín
parten términos un grajo,
dos señores y una vid.
Tierra donde las doncellas
llaman hígado al rubí
y andan hechas San Antones
con su fuego y su gorrín.
En donde las regaladas
llevan su cuerpo gentil
en talegos como cuartos,
huyendo del caniquí:
muy góticas de faciones
y de pelo muy espín,
virginidades monteses
aman a lo jabalí.
Pero, como fuere, sea;
pues Santiago quedó allí,
no debe de ser Galicia
de todo punto ruin.
Ribadavia, mi garganta
la tengo ofrecida a ti,
por el San Blas de sus secas,
sin humedades del Sil.
Si a mal me lo tienen todos,
y bien, ¿qué se me da a mí?
¿Quien antes quiere ser chinche
alto a no dejar dormir?
II
Consultacion de los gatos, en cuya figura tambien se castigan costumbres y aruños.
Para entender este poema, debe conocerce que "gato" se emplea en él con diversos sentidos, a veces simultáneos: 1. El animal felino pequeño. 2. Ladrón astuto. 3. Bolsa pequeña hecha de piel de gato para guardar dinero. 4. El mismo dinero que se guardaba en él. 5. Madrileño o habitante de Madrid. 6. Gancho de metal.
Debe de haber ocho dias,
Aminta, que en tu tejado,
se juntaron a cabildo
grande cantidad de gatos
y, después que por su orden
en las tejas se sentaron,
puestos en los caballetes
los más viejos y más canos,
los negros a mano izquierda,
a la derecha los blancos,
tras un silencio profundo
que no se oyó "mio" ni "miao",
a la sombra de un humero
se puso un gato romano,
tan aguileño de uñas
cuanto de narices chato.
Quiso hablar; mas replicole
otro (de unos escribanos)
diciendo se le debía,
porque era gato de gatos.
Un gatillo de unos sastres
se le opuso por sus amos
y fueron Toledo y Burgos (ciudades que siempre solían discutir en Cortes)
de las cortes de los cacos.
Váyase aguja por pluma
y por renglones retazos,
el dedal por el tintero,
las puntadas por los rasgos.
El Archigato mandó
que enmudeciesen entrambos,
por ahorrar de mentiras
y de testimonios falsos.
Tras los dos, caridoliente
por ladrón desorejado,
un gato de un pupilaje (pensión estudiantil)
se quejó de sus trabajos.
"La hambre de cada día
me tiene tan amolado, (molido como con piedra de molino)
que soy punzón en el talle,
y sierra en el espinazo.
Soy penitente en comer,
y diciplinante a ratos;
pues, o como con mis uñas,
u de hambre me las masco.
Y sé deciros por cierto
que debe de haber un año
que a puro huesos mis tripas
se introducen en osario".
"¿Qué mucho es eso?", aquí dijo
un gatillo negro y manco,
que tras una longaniza
perdió un ojo entre muchachos.
"Desdichado del que vive
por la mano de un Letrado,
que me funda el no comer
en los Bártulos y Baldos. (libros de los estudiantes de leyes)
Pues de puro engullir letras,
mi estómago es cartapacio
y a poder de pergaminos
tengo el vientre encuadernado".
"Hablemos todos", replica
un gato zurdo y marcado
con un chirlo por la cara,
sobre cierto asadorazo.
"Un mercader me dio en suerte
la violencia de mis astros,
que es más gato que yo propio,
pues vive de dar gatazos. (gatazo: "Engaño que se hace a alguien para sacarle dinero u otra cosa de valor", DRAE).
Y por la vara en que mide
ha venido a trepar tanto,
que se ha subido a las nubes
para que lo lleve el diablo.
Mejor gatea que yo,
y regatea por ambos:
a lo ajeno dice "mío",
que es el "mi" de nuestro canto.
En cuanto a comer, bien como,
mas cuéstame cara, y caro,
pues de las varas que hurta
a mí me da el diezmo en palos. (diezmo: impuesto religioso de la décima parte de la cosecha de trigo)
Sin ser bellota ni encina,
mi cuerpo está vareado;
y sin ser gato de algalia (especie gatuna cuyo ano segrega el perfume denominaldo algalia)
azotes me tienen flaco".
Doliéronse todos de él
y el triste quedó llorando
cuando un gato gentilhombre,
de buena presencia y manos,
suspirando a su manera,
dijo tras sollozos largos:
"Yo soy un gato de bien,
aunque soy bien desgraciado;
a puro barrer sartenes
he perdido los mostachos,
que la hambre de mi casa
me fuerza a andar mendigando.
En cas de un rico avariento
penitente vida paso:
sábenlo Dios y mis tripas,
y los vecinos que asalto.
No me da jamás castigo:
solo tengo ese regalo;
aunque yo sospecho de él
que por no dar no me ha dado.
Hoy, porque pesqué un mendrugo,
me dijo: -No hacerte andrajos
agradécelo a tu cuero,
que para bolsón le guardo-
Ved si espero buena suerte".
Mas al punto, cabizbajo,
desjarretada una pierna,
boquituerto y ojizaino,
uno de los más prudentes
que jamás lamieron platos,
de los de mejor maúllo
y más diestro en el araño
"oíd mis sucesos" dijo,
"y atended a mis cuidados,
pues, hablando con respeto,
con un pastelero campo.
Un mes ha que estoy con él,
y hanme dicho no sé cuántos
cómo mis antecesores
han parado en los de a cuatro. (Algunos pasteleros hicieron dulces de a cuatro reales con carne de gato en vez de la de cerdo, y aún con carne humana)
Quien los comió, por mi cuenta,
se halló en la de Mazagatos ("haber la de Mazagatos" dice Correas que significaba "haber gran contienda o riña")
el carnero moscovita
de los Toros de Guisando. (Alusión a las fiestas carnavalescas en que se solían atar animales por la cola: perros y gatos, toros y carneros, etcétera, pero también a la carne mala o tan pasada por vieja (hipérbole: como los toros de Guisando, también por guisar) que se hallaba cubierta de moscas (moscovita), lo que hacía que sentara mal.
Y el no venderme muy presto
lo tendrán a gran milagro;
que lo que es gato por liebre,
siempre lo vendió en su trato.
Pastel hubo que aniñó
al que le estaba mascando
y carne que oyendo ¡zape!
saltó cubierta de caldo".
Atajole las razones
otro a quien dio cierto braco (perro pequeño)
tantos bocados un dia
que le dejó medio calvo.
Este vino con muletas,
que, por rascar cierto ganso,
dio en manos de un despensero
y dieron en él sus manos.
Llegó con un tocador,
oliendo a ingüente y ruibarbo,
y dijo chillando triste
y hablando un poco delgado:
"Tened compasión, señores,
de mis turbulentos casos,
pues ha permitido el cielo
que sirviese a un boticario.
Bebí ayer, que fui goloso,
nosequé purga o brebajo
y tuve, sin ser posada,
más cámaras que Palacio. (cámaras = "diarrea", pero también "habitaciones")
Tampoco yo me sustento,
como otros, de lo que cazo,
porque con recetas mata
los ratones cuatro a cuatro.
Poco ayudan en efeto
a mi buche estos gazapos;
pero en casa hay más ayudas
buenas para los hartazgos".
No bien acabó sus lloros,
cuando un gato afrisonado,
que hace la santa vida
en un refitorio santo, (refitorio: "refectorio" o sala donde comen los monjes de un convento)
con seis dedos de tozuelo, (cerviz gruesa y carnosa de un animal)
más cola que un arcediano, (arcediano: el primero o principal de los diáconos: después de él iban todos los demás)
les dijo aquestas razones
condolido de escucharlos:
"Después que yo dejé el mundo
y entre bienaventurados vivo
haciendo penitencia,
tengo paz y duermo harto.
Ya conocéis nuestra vida,
cuán cortos tiene los plazos;
que vivos nos comen perros
y difuntos los cristianos:
que tres pies de un muladar
nos suelen venir muy anchos
y que de esta vida pobre
aun el cuero no llevamos:
cuál nos encierra con trampas,
cuál gusta vernos en lazo,
cuál nos abrasa en cohetes (tratados de poliorcética o asedio del siglo XVI proponen que, "si uno quiere atacar una ciudad o un castillo, debe conseguir un gato de ese lugar. Átese el bolsillo a la espalda del gato, enciéndase, de manera que se prenda bien, y luego suéltese el animal, que correrá a ese castillo o ciudad y allí se esconderá asustado en un henal, incendiándolo”.
sin hacer a nadie agravio.
Y lo que aún más nos ayuda
a que nos maten temprano
es el parecer conejos
en estando desollados.
Busquemos, si hay, otro mundo,
porque en este que alcanzamos
son gatos cuantos le viven,
en sus oficios y cargos.
El sastre y el zapatero
ya cosiendo o remendando,
el uno es gato de cuero
y el otro de seda o paño.
Con un alguacil estuve
antes que tomara estado
y al nombre de gato "mío"
solía responder mi amo.
El juez es gato real
cual si fuera papagayo:
no hay mujer que no lo sea
en materia del agarro.
Imitadme todos juntos,
pues que ya os imitan tantos:
meteos cual yo en religión
y viviréis prebendados.
Cobrá amor al refitorio
y cumplid el noviciado,
que se os lucirá en el pelo
pues le luce a vuestro hermano;
póngase remedio en todo"
dijo; mas, sin sospecharlo,
traído de cierto olor,
dio con la Junta un alano:
todos a huir se pusieron
con el nuevo sobresalto
y en diferentes gateras
se escondieron espantados.
Lamentando iban del mundo
los peligros y embarazos,
que aun de las tejas arriba
no pueden hallar descanso.
III
ROMANCE LXXIII.
De ese famoso Lugar
que es pepitoria del mundo
en donde pies y cabezas
todo está revuelto y junto,
salí, señor, a la hora
que ya el Sol, mascarón rubio,
de su caraza risueña
mostraba el primer mendrugo.
Iba en Escoto, mi jaca,
a quien tal nombre se puso
porque se parece al mismo
en lo sutil y lo agudo.
Llegué a Toledo y posé
contra la ley y estatutos
siendo poeta, en mesón,
habiendo casa de Nuncio.
Ví una ciudad de puntillas
y fabricada en un huso
que, si en ella bajo, ruedo;
y trepo en ella si subo.
Vi el artificio espetera,
pues en tantos cazos pudo
mecer el agua Juanelo
como si fuera en columpios.
Flamenco dicen que fue,
y sorbedor de lo puro:
muy mal con el agua estaba,
que en tal trabajo la puso.
Vi en procesion de Terceros
ensartado todo el vulgo
y si yo comprara algo,
no hallara bueno ninguno.
En fin, la imperial Toledo
se ha vuelto, por mudar rumbo,
república de botargas
en donde todos son justos.
Vi la Puerta del Cambrón,
que, a lo que yo me barrunto,
a faltar la primer eme,
fuera una puerta de muchos.
Al fin, salí de Toledo
para La Mancha, confuso,
cuando la alba llora duelos
gime los egidos mustios.
En esta tierra el verano
va hecho un picaro suelo
sin árboles y sin flores,
que aun no se harta de juncos.
Allí primavera ahorra
lo que en Madrid gastó a bulto
anda abril lleno de andrajos
y el propio mayo desnudo.
Partí desde aquí derecho
antes sospecho que zurdo
a Segura de la Sierra,
que es un corcovo del Mundo.
Los vecinos de este pueblo
viven todo el año junto
y un mes batido con otro
gozan a diciembre en junio.
Las viñas para no helarse
tienen los meses adustos
a las cepas con cacheras,
con tocadores los grumos.
Es gusto ver un castaño
de miedo de los diluvios
con su fieltro y su gabán
por agosto muy ceñudo.
Un peral con sabañones
cuando en Aranjuez maduros
recelando que los rapen
ya han puesto en cobro su fruto.
De aquí volví a mis estados:
este sí que es lindo punto,
pues me mido como pozo
y aun de esos no tendré muchos.
Aquí cobro enfermedades,
que no rentas ni tributos
y mando todos mis miembros
y aun de estos no mando algunos.
De Madrid salí y de juicio;
y sin dinero y sin gusto
vuelvo triste y enlutado
como misa de difuntos.
domingo, 12 de julio de 2015
miércoles, 8 de julio de 2015
La Égloga II maldita de Virgilio
El pastor Coridón ardía por el hermoso Alexis,
placer de su señor, pero sin esperanzas.
Sólo entre las densas hayas de sombrías copas
se refugiaba asiduamente. Allí, solitario,
a los montes y a las selvas inútilmente estas quejas arrojaba: 5
“¡Cruel Alexis! ¿Nada te importan mis cantos?
¿No te inspiramos ninguna compasión? ¿Me obligarás finalmente a morir?
A esta hora hasta los ganados buscan el frío y las sombras,
a esta hora ocultan las zarzas las verdes lagartijas,
y Testilis, para los segadores cansados por el abrasador verano, 10
muele ajo y tomillo, aromáticas hierbas.
Pero conmigo, mientras sigo tus huellas bajo el sol ardiente,
resuenan los arbustos por las roncas cigarras.
¿No fue suficiente soportar las iras de la triste Amarilis
y sus soberbios desprecios, o a Menalcas 15
aunque él fuese negro, aunque tú blanco?
¡Muchacho hermoso! No confíes demasiado en el color:
las blancas alheñas caen, pero los negros arándanos se recogen.
Me desprecias, y no preguntas siquiera quién soy, Alexis,
cuán rico en ganado y cuán pródigo en nívea leche. 20
Mil ovejas mías vagan por los montes de Sicilia;
no me falta leche fresca ni en verano ni en invierno.
Canto lo que solía cantar Anfión Dirceo
cuando llamaba a su ganado en el ribereño Aracinto.
Y no soy tan feo: hace poco me vi en la orilla, 25
cuando estaba el mar tranquilo, y si la imagen nunca engaña,
siendo tú el juez, no temería competir con Dafnis.
¡Ojalá quisieras vivir conmigo en los pobres campos
y en las humildes casas, y flechar ciervos
y guiar la manada de cabritos con la verde vara de malvaviscos.30
Cantando junto a mí en las selvas imitarás a Pan
(Pan fue el primero que enseñó a juntar con cera muchas cañas;
Pan cuida a las ovejas y a los pastores de ovejas)
y no temas herir tu pequeño labio con la caña:
por saber estas mismas cosas, ¿qué no hacía Amintas? 35
Tengo una flauta de siete cañas desiguales
que Dametas me regaló en otro tiempo
diciéndome al morir “tú eres ahora su segundo dueño”.
Dijo Dametas, y el estúpido Amintas me envidia.
Tengo además dos cabritos que encontré en un incierto valle, 40
salpicadas de blanco todavía sus pieles,
dos veces por día maman de la oveja: los estoy criando para ti.
Ya hace tiempo que Téstilis me ruega que se los deje llevar;
y lo hará, porque a ti te desagradan nuestros regalos.
Ven, hermoso niño: para ti ya las ninfas traen 45
cestos colmados de lirios; para ti la deslumbrante Náyade,
cortando pálidas violetas y altas amapolas, las enlaza
con el narciso y la flor del fragante eneldo;
entonces entretejiendo la casia con otras suaves hierbas
pinta los delicados arándanos con la amarilla caléndula. 50
Y yo mismo elegiré blancos frutos de tierna piel,
castañas y nueces, que amaba mi Amarilis;
agregaré oscuras ciruelas: también ellas serán celebradas;
y a ustedes, laureles, los cortaré y también a ti, mirto cercano,
para que así juntos mezclen sus dulces fragancias. 55
Eres rústico, Coridón: ni Alexis aprecia tus regalos,
ni estos podrían ser nunca superiores a los de Iolas.
¿Pero qué es lo que quise, mísero de mí? Perdido, arrojé
el vendaval sobre las flores y los jabalíes a las límpidas fuentes.
¿De quién huyes, demente? También los dioses 60
y el troyano Paris habitaron las selvas. Ocupe Palas las mansiones
que ella misma levantó: a nosotros nos deleiten sobre todo las selvas.
La leona feroz persigue al lobo, el lobo mismo a la cabrita,
la inquieta cabrita persigue a la retama en flor,
y a ti, Alexis, Coridón: a cada uno arrastra su placer. 65
Mira, los bueyes retornan arrastrando los arados suspendidos del yugo,
Y ocultándose, el sol duplica las crecientes sombras;
a mí sin embargo me quema el amor: ¿pues qué límite podría tener el amor?
¡Ah, Coridón, Coridón: qué demencia te ha poseído!
A medio podar tienes una vid en el frondoso olmo: 70
¿por qué más bien no te dispones tú mismo a tejer
con mimbres y flexibles juncos algo que necesites?
¡Encontrarás otro Alexis, si éste te desprecia!”
(Traducción de D. Battiston y M. C. Domínguez)
placer de su señor, pero sin esperanzas.
Sólo entre las densas hayas de sombrías copas
se refugiaba asiduamente. Allí, solitario,
a los montes y a las selvas inútilmente estas quejas arrojaba: 5
“¡Cruel Alexis! ¿Nada te importan mis cantos?
¿No te inspiramos ninguna compasión? ¿Me obligarás finalmente a morir?
A esta hora hasta los ganados buscan el frío y las sombras,
a esta hora ocultan las zarzas las verdes lagartijas,
y Testilis, para los segadores cansados por el abrasador verano, 10
muele ajo y tomillo, aromáticas hierbas.
Pero conmigo, mientras sigo tus huellas bajo el sol ardiente,
resuenan los arbustos por las roncas cigarras.
¿No fue suficiente soportar las iras de la triste Amarilis
y sus soberbios desprecios, o a Menalcas 15
aunque él fuese negro, aunque tú blanco?
¡Muchacho hermoso! No confíes demasiado en el color:
las blancas alheñas caen, pero los negros arándanos se recogen.
Me desprecias, y no preguntas siquiera quién soy, Alexis,
cuán rico en ganado y cuán pródigo en nívea leche. 20
Mil ovejas mías vagan por los montes de Sicilia;
no me falta leche fresca ni en verano ni en invierno.
Canto lo que solía cantar Anfión Dirceo
cuando llamaba a su ganado en el ribereño Aracinto.
Y no soy tan feo: hace poco me vi en la orilla, 25
cuando estaba el mar tranquilo, y si la imagen nunca engaña,
siendo tú el juez, no temería competir con Dafnis.
¡Ojalá quisieras vivir conmigo en los pobres campos
y en las humildes casas, y flechar ciervos
y guiar la manada de cabritos con la verde vara de malvaviscos.30
Cantando junto a mí en las selvas imitarás a Pan
(Pan fue el primero que enseñó a juntar con cera muchas cañas;
Pan cuida a las ovejas y a los pastores de ovejas)
y no temas herir tu pequeño labio con la caña:
por saber estas mismas cosas, ¿qué no hacía Amintas? 35
Tengo una flauta de siete cañas desiguales
que Dametas me regaló en otro tiempo
diciéndome al morir “tú eres ahora su segundo dueño”.
Dijo Dametas, y el estúpido Amintas me envidia.
Tengo además dos cabritos que encontré en un incierto valle, 40
salpicadas de blanco todavía sus pieles,
dos veces por día maman de la oveja: los estoy criando para ti.
Ya hace tiempo que Téstilis me ruega que se los deje llevar;
y lo hará, porque a ti te desagradan nuestros regalos.
Ven, hermoso niño: para ti ya las ninfas traen 45
cestos colmados de lirios; para ti la deslumbrante Náyade,
cortando pálidas violetas y altas amapolas, las enlaza
con el narciso y la flor del fragante eneldo;
entonces entretejiendo la casia con otras suaves hierbas
pinta los delicados arándanos con la amarilla caléndula. 50
Y yo mismo elegiré blancos frutos de tierna piel,
castañas y nueces, que amaba mi Amarilis;
agregaré oscuras ciruelas: también ellas serán celebradas;
y a ustedes, laureles, los cortaré y también a ti, mirto cercano,
para que así juntos mezclen sus dulces fragancias. 55
Eres rústico, Coridón: ni Alexis aprecia tus regalos,
ni estos podrían ser nunca superiores a los de Iolas.
¿Pero qué es lo que quise, mísero de mí? Perdido, arrojé
el vendaval sobre las flores y los jabalíes a las límpidas fuentes.
¿De quién huyes, demente? También los dioses 60
y el troyano Paris habitaron las selvas. Ocupe Palas las mansiones
que ella misma levantó: a nosotros nos deleiten sobre todo las selvas.
La leona feroz persigue al lobo, el lobo mismo a la cabrita,
la inquieta cabrita persigue a la retama en flor,
y a ti, Alexis, Coridón: a cada uno arrastra su placer. 65
Mira, los bueyes retornan arrastrando los arados suspendidos del yugo,
Y ocultándose, el sol duplica las crecientes sombras;
a mí sin embargo me quema el amor: ¿pues qué límite podría tener el amor?
¡Ah, Coridón, Coridón: qué demencia te ha poseído!
A medio podar tienes una vid en el frondoso olmo: 70
¿por qué más bien no te dispones tú mismo a tejer
con mimbres y flexibles juncos algo que necesites?
¡Encontrarás otro Alexis, si éste te desprecia!”
(Traducción de D. Battiston y M. C. Domínguez)
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Poesía bucólica
jueves, 2 de julio de 2015
Pasajes sobre el teatro tomados de comedias de Lope de Vega
El castigo sin venganza:
Que es la comedia un espejo,
en que el necio, el sabio, el viejo,
el mozo, el fuerte, el gallardo,
el rey, el gobernador,
la doncella, la casada,
(siendo al ejemplo escuchada
de la vida y del honor)
retrata nuestras costumbres
o livianas o severas,
mezclando burlas y veras,
donaires y pesadumbres.
Lo fingido verdadero:
El imitar es ser representante;
pero como el poeta no es posible
que escriba con afecto y con blandura
sentimientos de amor, si no le tiene, [...]
así el representante, si no siente
las pasiones de amor, es imposible
que pueda, gran señor, representarlas:
una ausencia, unos celos, un agravio,
un desdén riguroso y otras cosas
que son de amor tiernísimos efectos,
haralos, si los siente, tiernamente;
mas no los sabrá hacer si no los siente.
Que es la comedia un espejo,
en que el necio, el sabio, el viejo,
el mozo, el fuerte, el gallardo,
el rey, el gobernador,
la doncella, la casada,
(siendo al ejemplo escuchada
de la vida y del honor)
retrata nuestras costumbres
o livianas o severas,
mezclando burlas y veras,
donaires y pesadumbres.
Lo fingido verdadero:
El imitar es ser representante;
pero como el poeta no es posible
que escriba con afecto y con blandura
sentimientos de amor, si no le tiene, [...]
así el representante, si no siente
las pasiones de amor, es imposible
que pueda, gran señor, representarlas:
una ausencia, unos celos, un agravio,
un desdén riguroso y otras cosas
que son de amor tiernísimos efectos,
haralos, si los siente, tiernamente;
mas no los sabrá hacer si no los siente.
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Lucas Fernández, Definición de amor.
Pasaje tomado de Lucas Fernández, Farsa o cuasi comedia de Prabos y Antona:
Modernizo X / Ç y otros fonemas, pero dejo algunos rasgos dialectales leoneses.
SOLDADO
Sosiega, ten quietud,
solicitud
ten ya, porque no te asuele.
Que un contrario cura al otro:
al frío cura el calor,
y al desamor el amor.
PRABOS
Ño es mi mal dese quillotro.
SOLDADO
La ira cura paciencia,
y la sciencia
da salud a la ignorancia;
diligencia, negligencia.
PRABOS
Do ha bienquerencia,
ño aprovecha haber mudancia.
SOLDADO
La luna llena y crescida,
¿ño la has visto ser menguada?
La nieve fría y helada,
¿ño la has visto derretida?
¿Y al hervor, con su hervor,
descrecer?
¿Y al toro bravo, en melena?
¿Y a lo verde seco ser?
Ansí, a mi ver,
podrá ser gloria tu pena.
PRADOS
La verga nueva del robre
muy fácilmente es torcida;
mas desque es viga crescida
no hay fuerza que la desdobre.
Y el principiar del camino,
si no hay tino,
hace al fin muy gran error.
¡Bien tal soy, triste, mezquino!
Pues contino
me acude el viejo dolor.
(Entra Pascual)
PASCUAL
¡Ah Prabos! ¡Ah zagalejo!
PRABOS
¡Ah Dios te praga!
Tengo acá dentro tal llaga,
que me rebudia el pellejo.
PASCUAL
¿Que qué qué? ¿Qué dices, qué?
PRABOS
Ño lo sé.
PASCUAL
Nunca te falta ruindá.
SOLDADO
Ya le he dicho, por mi fe,
lo que sé.
PASCUAL
Señor bueno, perdoná,
que no os vía, en mi concencia.
SOLDADO.
Anda, ve, que eres matiego.
PASCUAL
¡Ah ño, pese hora San Pego,
con vuestra gran perpotencia,
si pensáis de me espantar
y ultrajar!
¿Quién es este, por tu vida?
PRABOS
Véselo tú a preguntar
y demandar.
PASCUAL
¿Hízote este la herida?
PRABOS
Es un valiente hidalgo
que me ha dado gran consuelo.
PASCUAL.
Ño te fíes, ¡pese al cielo!
que no hay hucia en perrigalgo.
SOLDADO
¿Qué hablas, avillanado?
Bastardado,
bruto, tosco, melenudo;
ya me tienes enojudo.
PASCUAL.
Tal cuidado:
también vos, a mí, sañudo.
PRABOS
Primo Pascual, ño te iguales
con quien sabe más que tú.
PASCUAL
Pues dime aqueso que hu.
PRABOS
Acá está, en los mamoriales.
PASCUAL
¿Dó te da más a menudo
ese mal mudo?
¿N'a cholla, o los estentinos?
PRABOS
Ño lo atino, que es muy crudo.
PASCUAL
Ño lo dudo.
PRABOS
Más escabroso es que espinos.
PASCUAL
Con madresilva y gamones
sanarás, y malvavisco,
y con rábano gagisco,
encienso macho y bajones;
flor de sago y doradilla
y manzanilla,
es muy chafada hesica.
Que ño hay vesibro de villa
sin tranquilla,
que ansí sané mi borrica,
que andaba bien de tu suerte
medio mustia y mangonera.
Si aquesto yo no le hiciera,
ya debrocaba de muerte.
SOLDADO
¿Qué dices? Y estás parlando
y habrando,
diciendo mil necedades,
torpemente comparando
y aprobando
tus mentiras ser verdades.
Aqueste anda penado,
¿no sientes tú su fatiga?
es la vida su enemiga,
muerte pide su cuidado.
PASCUAL
Mas cuido que anda, señor
(salvo honor)
trasijado de correncia.
SOLDADO
Anda, que aqueste dolor
es de amor,
el cual no sufre paciencia.
PASCUAL
¿Niuca amor morteruelo,
morcilla, o quizá mortaja,
murcia, muérdago o mordaja?
¿O quizá debe ser muelo?
SOLDADO
¡Qué donoso adjetivar
y acertar!
PASCUAL
¿Cómo qué? ¿Ño he acertado?
Llugo amor es el mamar
hasta hartar
las cabras de rellanado.
SOLDADO
Es amor transformación
del que ama en lo amado,
en lo amado es transformado
al amante en afición.
Es el peso puesto en fiel,
es nivel
que hace ser dos cosas una.
Es dulce panal que en él
cera y miel
se contiene sin repuna.
Y este amor del corazón
nace y crece y reverdece,
y en el deseo florece,
y el su fruto es afición.
Cógese en toda sazón
con pasión,
y es sabroso y amargoso,
y es de mala digestión;
da alteración,
deja el cuerpo emponzoñoso.
PASCUAL
Ese amor, ¿es colorado
o verde, azul o pardillo?
¿Quizás blanco o amarillo?
SOLDADO
Ño; es de color muy morado,
y es muchacho niño y ciego,
y es de muy bella fación;
tira saetas de huego
sin sosiego;
siempre hiere a traïción.
PASCUAL
Dende aquí al diablo do
a rapaz de tan ruin maña.
Este cuido en la montaña
ogaño a un pastor hirió,
PRABOS
Y a mí, ¿no me tiene muerto?
PASCUAL
¡Qué concierto!
¿Dó te dio y a dó se fue?
SOLDADO.
Es certero muy despierto,
¡oh, puto tuerto!
Su llaga es de amor y fe.
[...]
SOLDADO
Bien sabés ya cómo dije
que el amor y su mudanza
nos trae siempre en balanza
y por voluntad se rige.
Que es una enferma dulzura
cruda y dura;
que nos llaga su presencia;
una imperfecta figura,
sin ventura,
que no tiene resistencia.
viernes, 19 de junio de 2015
Excerpta de Antonio Enríquez Gómez
I
De Academias morales de las Musas (1642), publicada en el exilio:
¡Ay de mí! Que vine al mundo
a solicitar tragedias:
nací llorando el delito
antes que lo cometiera (Academias, 400).
II
(Diatribas contra la Inquisición)
De La culpa del primer peregrino (1644):
¡Ay de los tribunales imperfectos
a donde los delitos son secretos,
salas donde se mira
en espejos de sombra la mentira
y donde andan los vicios y maldades
revueltos en fingidas sanctidades! (Culpa, 140-141).
[Hablando del gobierno de España, que permite espías y delatores]:
¿Qué premio puede aguardar un reino que premia malsines, alimenta cuadrillas de ladrones como dice Agustín, destierra vasallos, deshonra linajes, ensalza libelos, multiplica ministros, destruye el comercio, ataja la población, ama adbitrios, roba los pueblos, confisca bienes, hace juicios secretos, no oye las partes, calla los testigos, vende noblezas, condena nobles, alimenta gabelas y arruina el derecho de las gentes? (Luis dado de Dios a Luis y Ana, Samuel dado de Dios a Elcana y Ana, París, 1645, 118-119).
¡Oh! ¡miserable gobierno! ¡Oh! ¡pueblo cruel! ¡Oh invidia conocida! y por fin mi sentimiento; ¡Oh! ¡Monarquía sin caridad, Reino sin justicia y Tribunal sin misericordia! ¿Adónde tienes la vista de la razón intelectiva? Abre las luces del espíritu, sal de las tinieblas en que vives, considera que la mayor ruina que puede venir a la Monarquía, a la República, a la Nobleza, y en fin a la salvación de las almas es excluir, apartar y vituperar los linajes. Este es el más bárbaro arbitrio, que entre la Cristiandad ha sembrado, introducido y asentado el Demonio... ha puesto en las iglesias (en lugar de santos) pinturas diabólicas, (como son llamas de fuego y figuras del infierno), ha deshonrado los vivos, ha sacado en estatua los ausentes, ha dado a entender al pueblo inocente las herejías de los reos (La política angélica, Rouen, 1647, p. 149).
[Este mundo es monarquía de las tinieblas y de la muerte, mientras que la de Lucifer es una justa]:
Allá se condenan los bienes de los culpados y aquí los de los inocentes. Allá se perdona al que se arrepiente de su pecado y aquí se condena al que se arrepiente de lo dado y se perdona al que lo ha dado como demás. Allá la Inquisición es secreta y aquí es secreta y pública. La una es santa y la otra pecadora. Allá los familiares prenden con mandamiento real, pero aquí los familiares prenden como lascivos los reales mandamientos. Allá limpian las almas de las herejías y aquí del dinero las bolsas. Y, no te espantes, que no hay mayor herejía que quitarle a uno su hacienda (Ynquisición de Luzifer y Visita de todos los diablos, manuscrito inédito copiado en 1686, 13r)
[En la casa del hipócrita explica el diablo al autor que por la culpa de la Inquisición llegó la destrucción espiritual y económica a España]:
No te espantes de lo que has visto, que el siglo está condenado a hipocresía perpetua; todos nacen hipócritas, viven hipócritas, enferman hipócritas y mueren hipócritas. En saliendo de el vientre de la madre los verás vestidos de inocencia, y no lo es, sino capa que cubre la hipocresía que viene dentro... Esta compañía de santos hay en el siglo. Malos somos nosotros, pero ángeles malos y obramos como tales. Y aun estos hacen obras peores, pues pueden hacer bien por naturaleza y nosotros no podemos dejar de hacer mal por ella porque fuimos criados para ello.... Y, pues habemos tocado sobre Inquisición, quisiera preguntar a la vuestra: ¿quién la mete a castigar las almas de los herejes siendo nuestras? Si es por salvarlas, procuren convertirlos y, en caso que no quieran, aquí estamos nosotros para castigarlos, que somos ministros de Dios, como el verdugo lo es de la justicia. ¿Qué necesidad tienen los Inquisidores de meterse en nuestra jurisdición castigando nuestras almas, si ellas como enemigo de Dios han de venir a parar a nuestras manos? ¿Quién le dio potestad para castigarlas primero que nosotros?... Digo que la Inquisición del siglo es una baraja de naipes donde andan barajadas las mentiras por verdades y las verdades por mentiras (Ynquisición de Luzifer y Visita de todos los diablos, 20v-21r).
III
De Los filósofos de Grecia Heráclito y Demócrito
(Enríquez se vuelve shakespiriano)
DEMÓCRITO
Mira, cuando algún reloj
desconcertado por yerro,
en lugar de dar las tres,
da las ocho, o da las ciento,
¿no te ríes? Pues, amigo,
el reloj del Universo,
como anda desconcertado
y nunca tuvo remedio,
en dando las necedades
por horas o por momentos
no hay sino soltar la risa
y no llorar su gobierno,
porque este reloj del mundo,
aunque lluevan estos cielos
a diluvios las verdades,
en su vida andará cierto.
[...]
(Tópico del gran teatro del mundo)
DEMÓCRITO
Mira en el solio sagrado:
una comedia los dioses
milagrosa compusieron;
los versos, conceptuosos,
muy ajustado el enredo
a la trabazón del mundo;
por tramoyas, elementos;
por equívocos, las luces
que huellan por estos cielos.
Los comediantes, ya ves:
hombres y mujeres fueron,
repartieron los papeles:
uno noble, otro plebeyo,
aquel rey, este villano,
aquel grande, este pequeño,
y empezose la comedia.
Valgámonos del ejemplo.
Cuando un comediante acaba
de hacer un rey muy soberbio,
¿no se entra en el vestuario,
adonde pierde su reino
y queda igual, ya se ve,
con todos sus compañeros?
Pues así somos nosotros:
los dioses nos repartieron
estos papeles ahora
en cuanto vida tenemos.
Hemos de representar
la comedia al Universo.
Deja que venga la muerte,
que, en acabando con ellos,
iremos al vestuario
del mauseolo tremendo,
donde seremos iguales
los grandes y los pequeños.
[...]
HERÁCLITO
¡Que sufran esto los dioses!
¡A un flaco cadáver yerto
dos mil hombres acompañan!
¡Más de doscientos talentos
cuesta un polvo levantado
de la tierra, ya deshecho!
¡No he de llorar un delirio
tan grande, y tan manifiesto!
¡Lo que es tierra, pide mármol;
lo que es vanidad, imperio;
lo que es nada, pide fausto
y lo que es muerte, reflejo!
¿No te sucedió mirar
de la playa al pasajero
cuando se embarca, que todos
sus amigos y sus deudos
le abrazan y se despiden
llorando, y, al mismo tiempo,
en otra nave llegar
a tomar dichoso puerto
otro a quien todos abrazan
por verle libre del riesgo?
Pues al contrario es el mundo:
al que muere y toma puerto
en tierra de la verdad,
le lloramos indiscretos,
y al que nace a navegar
por piélagos tan inmensos
le hacemos fiestas y damos
parabienes imperfectos:
este es el mundo, y así,
pues los necios y los cuerdos,
los ignorantes y sabios
por la corriente del tiempo
van caminando a la mar
de este océano de pueblos,
reírles las ignorancias
y no llorar los extremos,
me parece que es cordura.
[...]
(Paráfrasis del lamento inicial del Libro de Job)
HERÁCLITO
Te sigo: perezca el día
en que vi la luz del Cielo.
Nunca yo hubiera corrido
por el campo del aliento
la carrera de la vida
en el caballo tremendo,
en el desbocado bruto
de mi vanidad! Primero
que se animara a correr,
quedara perdido y muerto.
La que dio nuevas de mí
al que me engendró, sediento
de animar su semejanza,
me ahogara, y del materno
solio de mi vanidad,
no saliera al Universo.
Déjame llorar, pues vine
a ver, sacrílego y necio,
abatidos los humildes,
ensalzados los soberbios,
desterrados a los sabios,
sin aplausos los ingenios,
a los malos sin castigo,
castigados a los buenos,
a los pobres destruidos,
y a los ricos con imperios.
lunes, 15 de junio de 2015
Jorge Guillén, El cuento de nunca acabar
El cuento de nunca acabar
Una
vida no cabe en la memoria.
Ámbitos
de amistades,
espíritus
sin roce
con
Historia, con público,
la
mujer, el amor, las criaturas,
nuestra
existencia en pleno consumada
entre
bienes y males.
Surge
una gratitud
¿en
cuántas direcciones?
Se
despliega la rosa de los vientos.
¡Amigos! Este Globo
florece bajo diálogos:
extraordinaria flora
-mezclándose a la selva
que nunca se destruye-
por entre las historias diminutas
que recatan sin fechas los instantes
supremos, tan humildes.
La raíz de mi ser los ha guardado
para abocar al que yo soy. Más rico,
respirando agradezco.
El hombre entre los hombres,
el sol entre los astros
¿en torno a una Conciencia?
(Más que una hoja yo no soy, no sé.)
Miro
atrás. ¡El olvido me ha borrado
tanto
de lo que fui!
La
memoria me oculta sus tesoros.
¿Cómo
decir adiós,
final
adiós al mundo?
Y
nadie se despide de sí mismo,
a
no ser en teatro de suicida.
Estar
muerto no es nada.
Morir
es sólo triste.
Me
dolerá dejaros a vosotros,
los
que aquí seguiréis,
y
no participar de vuestra vida.
El
cuento no se acaba.
¿Habrá un deber y haber
que resuma el valor de la existencia,
es posible un numérico balance?
Ser, vivir, absolutos,
sacros entre dos nadas, dos vacíos.
El ser es el valor. Yo voy valiendo,
yo vivo. ¡Todavía!
Tierra bajo mis plantas,
el mar y el cielo con nosotros, juntos.
viernes, 12 de junio de 2015
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