miércoles, 20 de marzo de 2013

Anacreonte, A una doncella


Anacreonte de Teos

A una doncella

Hace tiempo, la hija de Tántalo
se convirtió en piedra,
junto a las riberas frigias.
Y asimismo, la hija de Pandion
atravesó el espacio, transformada en golondrina.
¡Si pudiera yo convertirme en espejo,
para que siempre tuvieras
en mí fija tu mirada!
¡Que no sea yo túnica
y siempre me llevarías encima!
Quisiera volverme agua límpida
para bañar tu hermoso cuerpo.
O esencia, dueña mía, para perfumarte;
cintilla de tu garganta
y perla para tu cuello;
o sandalia para que así, al menos,
siempre estuviera tu pie sobre mí.

1 comentario:

Francisco Vivas dijo...

Como analizarian ese poema y como se compara con el de Safo poema "a Una Novia"