sábado, 24 de febrero de 2007

SOL DE LA TARDE, Constantino Cavafis



Sí, yo recuerdo muy bien esta habitación!
Esta pieza y la otra se han alquilado
a empresas comerciales: toda la casa está ocupada
por comerciantes, agentes, compañías.
Ah, yo conozco muy bien esta habitación...!
El diván estaba allí, junto a la puerta,
y al pie de él un tapiz de Turquía. Al lado,
la repisa con dos floreros amarillos.
A la derecha, no, enfrente, un armario con espejo.
En el centro, una mesa y tres grandes sillas
de paja. Cerca de la mesa, el lecho
donde nos amamos tantas veces. Pobres muebles,
aún deben existir en algún lado...
Cerca de la ventana, el lecho. El sol de la tarde
daba justo en el centro. Un día, a las cuatro,
nos separamos por sólo una semana.
¡Ay!, esa semana dura todavía.

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